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En abril de hace un año cuando Donald Trump apenas sumaba el tercer mes de su regreso al poder, la proclamación del Día de la Liberación atrajo más volatilidad para bonos, acciones, petróleo, y divisas que el propio conflicto actual en el Medio Oriente, exhibió Franklin Templeton.


El manejador de fondos global con operaciones en el país Franklin Templeton señaló el miércoles que la tensión actual que representa para los mercados financieros el conflicto en Medio Oriente “parece más contenido”, solo centrado en la escalada de los precios del petróleo por la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz, si se mide con acontecimientos recientes de crisis.
La proclamación del Liberation Day o Día de la Liberación del presidente de EU Donald Trump apenas tres meses después de iniciar su segundo mandato provocó no solo una volatilidad más intensa, sino que la misma se amplifico sobre los bonos, acciones, el petróleo y las divisas.
Si bien hoy la posibilidad de una escalada regional y la incertidumbre sobre el suministro energético han generado nerviosismo en los mercados financieros, la pregunta clave es si estamos frente a una fibrilación del sistema o ante una arritmia que genera ruido, pero que aún es manejable. La contracción repentina e incontrolada de las fibras del corazón parece no ser el distintivo de la situación actual.
Lo que existe es una arritmia con una evolución que debe captar la atención, puntualiza Franklin Templeton: Los activos de riesgo han mostrado debilidad y algunas variables sensibles han reflejado de forma fiel el nerviosismo, donde el tipo de cambio de México puede ser uno de los ejemplos más acabados.
La variable, que venía operando en un rango entre los 17.10 y los 17.15 pesos por dólar llegó a depreciarse en la semana hasta niveles de 17.90, conforme aumentó la incertidumbre. Pero más notorio son los choques en los precios de los energéticos donde el aumento del petróleo coloca a este activo con tasas mayores al 30% en lo que va 2026, refiere Ramsé Gutiérrez vicepresident y codirector de la firma en México.
Escaladas
Los precios de energéticos, aunados a los de los productos agrícolas y metales industriales como el aluminio, podrían generar una mayor presión inflacionaria global debido a que en el Estrecho de Ormuz transita cerca del 25 a 30% del comercio marítimo mundial de petróleo, y alrededor del 20% del comercio del gas natural licuado.
Esto convierte a esta vía en un cuello de botella crítico para la economía global aún si los mayores impactos se trasladan hacia adelante, resaltó Gutiérrez.
“No es necesario un cierre total del estrecho para generar disrupciones: basta con mayores primas de riesgo, incrementos en costos de seguros o interrupciones parciales para presionar precios y expectativas de inflación”.
En consecuencia, los inversionistas comienzan a descontar que las tasas de interés podrían no disminuir, o, de realizarse, sería a un ritmo más lento, lo que hoy está impactando no solo a los instrumentos de deuda sino también a los mercados accionarios que incorporaban un escenario de tasas de interés menores.
Con todo, más que una fibrilación, el sistema parece estar experimentando una arritmia cuya evolución merece atención. Gutiérrez anota que un buen inversionista mantiene el curso, evita reaccionar impulsivamente al ruido, y busca oportunidades que nacen precisamente de la incertidumbre.







