UBS ve escenarios complicados para México en revisión T-MEC; en balance, captura del Mencho podría ser factor positivo

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 12 segundos

Con la fecha sobre las espaldas, la revisión del acuerdo comercial de Norteamérica implica negociaciones complejas donde la carga de los aranceles impuestos desde hace un año es hoy menos perniciosa. La mayor disposición de la Administración Sheinbaum en abordar el narcotráfico con la captura del líder criminal, “podría ser un factor positivo para México” en el día clave.

El banco de inversión suizo UBS dijo el martes que anticipa escenarios complejos llegada la fecha de la renegociación del T-MEC en julio próximo entre México, EU y Canadá.

Esto, sin embargo, se vería compensado por la decisión de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos de instruir al Poder Ejecutivo a recular sobre las tarifas de emergencia impuestas desde el año pasado a sus socios comerciales, donde el impacto para México con los aranceles que subsisten debería ser limitado en el corto plazo.

El operativo para capturar a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho” en territorio mexicano es otro punto a favor del país.

Esta mayor disposición para abordar el narcotráfico de frente podría ser un factor positivo para México en las próximas negociaciones del T-MEC”, sostuvieron los economistas de la unidad UBS Securities LL de UBS Global Research, Rafael de la Fuente, Andrea Casaverde y Abigail Watt, junto con el estratega Roque Montero.

El operativo puso de relieve una mayor cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y México, y también ha reflejado “el abandono” por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum de la política de su predecesor Andrés Manuel López Obrador que popularizó la frase “abrazos, no balazos” para lidiar con los cárteles.

Tasa efectiva sin cambios

Los especialistas de UBS señalaron que si bien el fallo de la Suprema Corte de EU de declarar improcedentes los aranceles de la Administración Trump que funcionan desde hace un año es favorable, la posición de México sigue siendo de ventaja.

“El impacto en México debería ser limitado a corto plazo”, indicaron Casaverde, de la Fuente, Watt y Montero. Dado que los productos que cumplen con el T-MEC seguirán exentos de los nuevos aranceles de la sección 122, como lo estaban bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), el impacto en el arancel efectivo de México debería ser relativamente moderado.

Los expertos señalaron que se estima que el 85% de las exportaciones mexicanas ya cumplían con el T-MEC, por lo que la reducción del arancel del 25% de la IEEPA a un nuevo arancel global de un 15% promulgado por Donald Trump en días pasados no debería afectar.

Calcularon como un alcance máximo una reducción de 1.5 puntos porcentuales sobre el arancel nominal de México, y un impacto aún menor, de unos 0.3 puntos porcentuales, sobre la Tasa Arancelaria Efectiva (TAE).

Nubarrones al frente

Casaverde, de la Fuente, Watt, y Montero piensan que la revisión del tratado de libre comercio de Norteamérica, T-MEC, en julio próximo enfrentará dificultades. Ellos aquí estiman tres escenarios que podrían darse en estos momentos, donde el primero contempla la renovación rápida del tratado por medio de la firma de un nuevo acuerdo antes de que finalice 2026.

Un segundo escenario es la eliminación del acuerdo, ya sea porque una o más partes decidan abandonarlo, o porque se convierta en acuerdos bilaterales, mientras que un tercer punto, el más viable, involucra una renegociación del acuerdo hasta el 2027 “y posiblemente más allá”.

“Consideramos que los dos primeros escenarios son eventos de baja probabilidad, aunque consideramos que una renovación rápida es más probable que la eliminación del tratado”, aseguró UBS. Agregó que el equipo negociador de México está informando sobre los avances de las conversaciones técnicas, mientras que, a pesar de todas las críticas al acuerdo, Estados Unidos aún no ha descartado por completo su renegociación.

También ve algunos subescenarios, destacando el que las negociaciones finalicen en los próximos dos años, lo que es algo habitual al tratarse de un tratado tan complejo como el T-MEC. Otro es que Estados Unidos considere más expedito recurrir a revisiones anuales del tratado para obtener concesiones continuas de parte de México y Canadá hasta el 2036.

“En cuanto al contenido, hemos argumentado aquí que es probable que Estados Unidos persiga múltiples objetivos al abrir el T-MEC a la renegociación.

“Desde una perspectiva comercial, Estados Unidos probablemente buscará lograr dos objetivos clave: por un lado, reindustrializar el país y reducir sus déficits externos; y por otro, reducir su dependencia comercial de China”, expusieron Casaverde, de la Fuente, Watt y Montero.

En esta asignatura, Estados Unidos buscará abordar una agenda amplia sobre el T-MEC que probablemente incluirá reglas de origen más estrictas, sin ser descabellado la introducción de requisitos mínimos de contenido estadounidense.

También figuran la armonización de aranceles externos; el aumento de los estándares laborales y de los salarios de la industria manufacturera mexicana, además del fortalecimiento de los mecanismos de solución de controversias y el acceso al mercado energético mexicano.

“Sin embargo, es posible que Estados Unidos también desee perseguir objetivos no comerciales durante las negociaciones del T-MEC, vinculando los avances en migración, drogas, seguridad y defensa a la renegociación del acuerdo.”

Los expertos señalaron que los objetivos de la próxima negociación son triples: el primero y principal, asegurar la supervivencia del T-MEC; segundo, confirmar que el tratado se respete y que México se convierta en un socio comercial preferencial para Estados Unidos, con un instrumento que sea recíproco, particularmente en la aplicación de los mecanismos de resolución de disputas laborales.

El tercero se centrará en que el tratado sea recíproco, “particularmente en la aplicación de los mecanismos de resolución de disputas laborales”.