Fundación LiLo y Hospital Infantil Privado celebran 100 vidas transformadas

Fundación LiLo y Hospital Infantil Privado celebran 100 vidas transformadas

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 5 segundos

Esta alianza nacional enfrenta uno de los mayores retos de salud infantil en México, donde cada año nacen hasta 20 mil bebés con cardiopatías congénitas y al menos 4,500 requieren cirugía temprana para sobrevivir.

Fundación LiLo México y el Hospital Star Médica Infantil Privado celebraron la atención del paciente número 100 dentro del programa “Manos al Corazón”, iniciativa que cubre cirugías para niñas y niños con cardiopatías congénitas.

En México, cada año nacen entre 18 mil y 20 mil bebés con esta condición, de los cuales al menos 4 mil 500 requieren cirugía en su primer año de vida para sobrevivir.

En este sentido, Laura Mex, fundadora y presidenta del Consejo de Administración de Fundación LiLo, destacó que el rezago en la atención ha generado que actualmente 1.8 millones de menores vivan con una cardiopatía congénita, convirtiéndose en la segunda causa de muerte en menores de cinco años. “Nuestro compromiso es ampliar el alcance del programa y garantizar que más familias tengan acceso a una atención oportuna”, señaló.

El programa “Manos al Corazón” realiza jornadas quirúrgicas intensivas cada mes, con el Hospital Infantil Privado aportando infraestructura de tercer nivel y Fundación LiLo coordinando la selección de pacientes, logística y equipo médico.

De los 100 pacientes atendidos hasta ahora en la sede de Ciudad de México, el 19 por ciento proviene de Campeche y el 11 por ciento de la capital, con alcance nacional gracias a las sedes en Mérida y Monterrey.

La fundación también impulsa el tamiz cardiaco neonatal, una prueba sencilla de oximetría que permite detectar problemas críticos en las primeras 48 horas de vida. A diciembre de 2025, más de 21 mil recién nacidos han sido beneficiados, principalmente en hospitales de zonas marginadas. El doctor Carlos Alcántara, director médico de Fundación LiLo, subrayó: “Invertir en detección temprana no es un gasto, es la inversión para salvar vidas y recursos”.