
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 7 segundos
El mayor gremio de financieros del país advirtió que las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas, no podrán absorber o trasladar los costos, con un cálculo de aquí al año 2030, por lo que tendrán que despedir empleados para sobrevivir.
El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) estimó el martes que la reforma para reducir las horas de trabajo tendrá un costo para las empresas de un 5% anual, mientras que para los trabajadores representará un golpe a sus ingresos por la mayor retención de impuestos por horas extras, de acuerdo con información del diario El Universal.
“El IMEF considera que una lectura inicial es que el costo laboral aumentará por lo menos en 5% de manera anual hasta 2030, lo que se suma al aumento en los días de vacaciones, aumentos de doble dígito al salario mínimo, e incorporación a la seguridad social de trabajadores de ciertas plataformas digitales”, dijo la presidenta del organismo, Gabriela Gutiérrez Mora.
Advirtió que si bien es razonable pensar que algunos trabajadores podrán verse beneficiados por estos aumentos a su compensación global, muchas empresas, sobre todo pequeñas y medianas, no podrán absorber o trasladar dichos costos y tendrán que despedir empleados para sobrevivir.
La ejecutiva mencionó también el costo de no elevar la productividad ante un entorno de incertidumbre judicial, regulatorio, y fiscal a lo que se enfrentan actualmente las empresas.
Lo anterior, apuntó, en momentos en que la inversión se encuentra deprimida, y con dicha reforma, alertó, la ahuyentarán más. En ese contexto, el IMEF anticipó que el crecimiento futuro de la economía continuará en una senda por debajo de su potencial en los siguientes años.
A ello se suma la preocupación de la reducción de empresas durante 2025 ante el IMSS de 25 mil 667, es decir, de 2.4% del total de los empleadores. Eso ocurre cuando dichos cambios no se hacen junto con un aumento de la productividad, lo que es un riesgo que se genere más informalidad, donde no hay vacaciones, ni seguridad social, ni beneficios o garantías.
Nubarrones
Gutiérrez mencionó es que la ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), no hace distinción por el ingreso de tiempo extra, ya que también procede la retención del gravamen. “Muchos trabajadores se quejan porque, al trabajar tiempo extra, el monto extra se ve afectado por esas retenciones fiscales”, indicó.
En ese sentido, comentó que la Ley del Trabajo establece que, al reducir de 48 a 40 horas la jornada, se pueden aumentar tres horas extras a la semana, de nueve a 12 horas, pagándolas dobles y triples si rebasa el máximo.
Anticipó que las empresas, sobre todo las que trabajan 24/7, necesariamente van a tener que cubrir tiempo extraordinario, pero mientras no haya una reforma a la ley del ISR tendrá que hacerse la retención y los netos se verán afectados por los trabajadores.
En el caso de los que laboran en el sector restaurantero, cuyo principal ingreso son las propinas, se verán afectados, afirmó. “Mientras más tiempo estén en su lugar de trabajo, mayor ingreso, pues lo más importante son las propinas, por lo que la expectativa es que se verán afectados”, manifestó.
Por otro lado, el presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos, Víctor Manuel Herrera, puso de manifiesto la dificultad a la que se enfrentará el Gobierno Federal para seguir reduciendo el déficit fiscal y no afectar la calificación soberana de México.
“Tendríamos que bajar a 3.5% del PIB (el déficit fiscal), lo que significaría un recorte al gasto de 451 mil millones de pesos, pero ya no se puede sacrificar más la inversión”, expuso.
Herrera mencionó que si bien el Gobierno no tiene dinero para destinar a la inversión, la iniciativa privada puede hacerlo; sin embargo, hizo ver que el país carece de suficiente infraestructura de generación de energía para llevar a cabo los proyectos necesarios.







