Ajusta UBS estimado tipo de cambio de cierre de 2026 a 17.20 pesos por dólar desde niveles de 18.20

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La entidad afirmó que son los factores estructurales los que captan la atención de los inversionistas, donde destacan los fuertes lazos con Estados Unidos que convierte al país en un “beneficiario clave” de la integración de Norteamérica. Advierte, sin embargo, que el proceso de revisión del T-MEC generaría volatilidad sobre la divisa.

Estrategas del banco de inversión suizo UBS elevaron la expectativa del tipo de cambio de México para 2026 a partir del primer trimestre del ejercicio, lo que lo llevaría a alcanzar niveles de 17.20 pesos por dólar en el cuarto trimestre, frente al pronóstico previo de 18.20.

En los primeros tres meses del año la paridad en sus operaciones al mayoreo colocaría en 17.40 pesos por dólar, desde el estimado anterior de 18.40. Para el segundo trimestre ahora la proyección es de 17.70 contra los 18.70 originales, mientras que para el tercer trimestre pasó desde 18.50 hasta 17.50 unidades por billete verde.

“Los fuertes lazos de México con Estados Unidos lo convierten en un beneficiario clave de la integración norteamericana. El desempeño del peso refleja la atención de los inversionistas en los fundamentos estructurales, más que en los titulares políticos”, aseveraron Gabriela Soni, jefa de estrategia de inversión de la Oficina Principal de inversiones de UBS Asesores México, y Alejo Czerwonko, director de inversiones de mercados emergentes de América para UBS Financial Services Inc.

El tipo de cambio cerró el jueves en niveles de 17.23 pesos mexicanos por dólar, con una depreciación de 0.26% aunque en lo que va del año mostró una ganancia acumulada de 4.2% hasta entonces. En la víspera del cierre del mercado de divisas el viernes, se revalorizaba en niveles de 17.1419 unidades por dólar, con una apreciación de 0.49%.

Las perspectivas de la Oficina Principal de Inversiones (CIO) de UBS no descartó que la moneda nacional padezca volatilidad hacia la próxima revisión del T-MEC de julio próximo. Soni y Czerwonko añadieron que el papel de México como proveedor clave de Estados Unidos “debería seguir siendo un ancla estructural para el peso”.

Entorno de riesgo

Los estrategas advirtieron que factores como la reforma electoral que analiza hoy el Congreso conllevan riesgos en la variable. Si bien no se ha aprobado el borrador final, la incertidumbre en torno a estas reformas podría aumentar el riesgo político “y afectar la confianza de los inversores”, incluso si el impacto económico inmediato es limitado.

También menciona que una desaceleración significativa de la economía de Estados Unidos “plantearía desafíos para el peso, al igual que las disputas comerciales del T-MEC”.

En compensación, señalan el crecimiento de la economía mexicana durante 2025 a un ritmo de 0.8% trimestral en el cuarto trimestre según cifras preliminares sin desestacionalizar, alcanzando un cierre del PIB de 0.5% al cierre del periodo. En las expectativas de este año, el continuo impulso de la construcción y los servicios respalda las perspectivas de recuperación del PIB en 2026.

Soni y Czerwonko indican que la cautela mostrada por el Banco de México en los resultados de inflación recientes “podría brindar mayor soporte al peso mexicano”. También mencionan las exportaciones récord alcanzadas por México hacia EU al cierre del año pasado por 665 mil millones de dólares, con un repunte interanual del 7.6% “a pesar de un entorno comercial más restrictivo y un peso más fuerte”.

Otro elemento incorporado por los estrategas es el ambicioso plan de inversiones lanzado por el Gobierno Federal por hasta 5.6 billones de pesos mexicanos de aquí hasta el 2030 para desarrollar infraestructura y sectores estratégicos, aportando el 2% del PIB previsto en proyectos desde este año.

Dado que el plan del Gobierno es mantener el control de los proyectos que conjunto realice con el Sector Privado el instrumento, sin embargo, se enfrenta a una notable incertidumbre en cuanto a su ejecución.

“Por el contrario, un sentimiento de riesgo saludable y una búsqueda de carry trade podrían impulsar al peso, al igual que señales positivas a los inversores por parte del presidente estadounidense (Donald Trump)”.