Sheinbaum: minerales críticos “no están a negociación”; México participará en foros multilaterales sin ceder soberanía

En medio de la competencia geopolítica por el control de insumos estratégicos para la transición energética y la industria global, la presidenta dejó en claro que las reservas de minerales del país no forman parte de ninguna negociación internacional.

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En medio de la competencia geopolítica por el control de insumos estratégicos para la transición energética y la industria global, la presidenta dejó en claro que las reservas de minerales del país no forman parte de ninguna negociación internacional.

“Las reservas de minerales son de México y en todo caso su explotación le corresponde a México. Eso no está a ninguna negociación. Eso está en nuestra Constitución y está muy claro para todos. No estamos cediendo nada a nadie”, subrayó al responder a cuestionamientos sobre los llamados minerales críticos y su eventual inclusión en acuerdos en el marco del T-MEC u otros espacios multilaterales.

La mandataria pidió al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, detallar la participación del país en distintos foros internacionales sobre el tema, pero insistió en que cualquier diálogo se dará bajo el principio de respeto a la soberanía y al marco constitucional mexicano.

México, en la mesa multilateral

Ebrard explicó que México ha participado en diversos espacios internacionales sobre minerales críticos, incluidos trabajos impulsados por Naciones Unidas para la transición energética. Recientemente, dijo, Estados Unidos invitó al país a integrarse a un grupo de naciones que durante 60 días analizará posibles rutas hacia un acuerdo multilateral en la materia.

En ese diálogo participan países como Canadá, India, Corea del Sur, Japón y miembros de la Unión Europea, entre otros.

El objetivo mexicano, puntualizó, no es “colocar nuestras reservas” en el mercado ni comprometer recursos estratégicos, sino garantizar el suministro de aquellos minerales que el país necesita y que no produce.

“La instrucción que tengo es garantizar el suministro de minerales críticos para México, porque nos faltan muchos y a futuro van a ser más importantes”, señaló.

Ebrard advirtió que, ante el escenario global, existe el riesgo de que países productores restrinjan exportaciones, lo que podría afectar cadenas industriales estratégicas. Por ello, México busca estabilidad, certidumbre y reglas claras en el comercio internacional.

“El plan de acción dice claramente que los participantes actuarán de conformidad con sus respectivas leyes y con base en el respeto mutuo de su soberanía. Eso lo puso México. No haremos ningún compromiso que esté en contradicción con nuestras leyes o la Constitución”, aseguró.

También adelantó que el tema formará parte de la agenda en la próxima reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en un contexto de reconfiguración de las reglas comerciales globales.

¿Qué son los minerales críticos?

Por su parte, la directora del Servicio Geológico Mexicano, Flor de María Harp Iturribarría, explicó que los minerales críticos son aquellos fundamentales para la economía, el desarrollo tecnológico, la electrificación y las cadenas de valor de un país, pero cuyo suministro puede interrumpirse por factores geopolíticos, conflictos, desastres naturales o dependencia excesiva de importaciones.

La criticidad, aclaró, no es igual para todos los países. Depende de su geología, capacidad de extracción, procesos metalúrgicos y nivel de autosuficiencia.

En el caso de México, existen minerales en los que el país es fuerte y cuenta con industria consolidada —como plata (de la que es primer productor mundial), cobre, zinc, plomo, fluorita, grafito, manganeso, magnesio y barita— e incluso exporta excedentes, principalmente a Estados Unidos.

Sin embargo, hay otros que el país importa prácticamente al 100% para abastecer su industria, entre ellos aluminio, titanio, cromo, cobalto, níquel, germanio, iridio, paladio, platino, tantalio y vanadio. En algunos casos, como el litio, aunque existen yacimientos, aún no se cuenta con procesos de extracción económicamente viables a gran escala, por lo que también se considera crítico.

“Esa dependencia total hace que ese mineral se pudiera volver crítico en algún momento”, explicó Harp.

Industria y cadenas de valor

Ebrard puso como ejemplo el aluminio, fundamental para la industria automotriz mexicana, o el cromo, necesario para producir ciertos tipos de acero especializado. Si estos insumos se interrumpen, advirtió, se afectarían sectores estratégicos.

Harp detalló que México tiene cadenas de valor consolidadas, como la del acero, que combina hierro —proveniente de estados como Jalisco, Guerrero y Michoacán— con carbón de Coahuila y otros minerales como manganeso o molibdeno. No obstante, cuando se requiere acero al cromo, este debe importarse, al no existir suficiente producción nacional.

La funcionaria comparó el intercambio internacional de minerales con una “moneda de cambio”: México exporta los recursos en los que es fuerte y, a su vez, importa aquellos que no posee o cuya extracción no es viable.

Participación con transparencia

El secretario de Economía reiteró que México participará activamente en todos los foros multilaterales para defender sus intereses y no quedar como espectador en un momento de transformaciones profundas en el comercio internacional.

“Estamos en un momento de grandes cambios y México tiene que hacer valer su voz y sus intereses legítimos”, sostuvo.

La presidenta instruyó que se publique el plan de trabajo y se informe con absoluta transparencia sobre los avances en estos diálogos.

Pero dejó claro el eje político de la postura mexicana: los minerales estratégicos son propiedad de la nación y su control no está sujeto a negociación alguna.

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