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A partir de la decisión unánime de política más reciente del Banco de México de hacer una pausa en el referencial frente el actual panorama inflacionario, el funcionario sugiere cautela y observar señales más claras de la convergencia inflacionaria antes de realizar los ajustes valorados en la guía futura.
El subgobernador del banco central mexicano Jonathan Heath dijo el miércoles que habrá que atender los datos entrantes para confirmar que los precios subyacentes, aquellos que determinan la trayectoria de la inflación al consumidor en el largo plazo, muestran una clara tendencia a la baja antes de empezar a relajar todavía más la política monetaria.
Mencionó que probablemente la redacción de la guía futura de su primera reunión de este año, que resaltó que hacia adelante la Junta de Gobierno valorará realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia, “falló un poco”.
La interpretación propia, sostuvo en el podcast Norte Económico del banco Banorte, es que si la inflación coloca en línea con lo anticipado por la Junta en función de los datos, “se pudiera dar una nueva baja en la tasa política monetaria tan temprano como en marzo”.
“Sin embargo, leyendo todos los comentarios de diferentes instituciones financieras, pues vi que la mitad están diciendo, bueno, esto señala que posiblemente pueden bajar la tasa en marzo,
pero otra mitad dijo, bueno, esto definitivamente dice que no lo van a bajar hasta mayo”.
Heath, el único voto opositor en las determinaciones de la Junta de recortar el referencial entre junio y diciembre del 2025, dijo que frente a su voto más reciente “si uno cree que se va a cumplir las metas de inflación, como estamos nosotros señalando (en el comunicado), pues yo también estaría votando para ir bajando la tasa”.
Sin embargo, refirió el resultado de la inflación de enero, cuando los precios subyacentes treparon al 4.52%, un nivel no visto en 22 meses; “la inflación subyacente tiene que mostrar una clara, clara tendencia a la baja antes de empezar a relajar todavía más”.
El funcionario también estima que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) promediará 50 puntos más a lo largo del 2026, en línea con el comunicado de política, por lo que también contempla que la inflación logre “finalmente” la convergencia en el segundo trimestre del 2027”.
“Para mí el problema con esta nueva trayectoria, aunque sí es un poco más creíble que la anterior, es que todavía estamos muy por debajo de los consensos y básicamente de todas las encuestas de expectativas”, anotó.
En materia de crecimiento económico, Heath explicó que el bajo crecimiento registrado en 2025 se debió principalmente a una caída pronunciada en la inversión, en un contexto de incertidumbre externa. Para 2026, el Banco de México estima un crecimiento ligeramente por encima del 1.1%, aunque con riesgos a la baja.
De acuerdo con el subgobernador, el desempeño de la economía dependerá en gran medida de que se despejen las dudas que hoy mantienen detenidos varios proyectos de inversión, sobre todo los relacionados con Estados Unidos y la revisión del T-MEC.







