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Durante su conferencia de prensa, la presidenta Sheinbaum explicó que el eje central del plan es el fortalecimiento de la inversión pública, la cual, subrayó, no solo genera crecimiento económico, sino que también detona inversión privada y reduce desigualdades.
“No se trata solo de crecer, sino de distribuir la riqueza, de garantizar bienestar y de proteger el medio ambiente”, afirmó.
La mandataria detalló que, tan solo en 2026, la inversión adicional en infraestructura será de 722 mil millones de pesos, equivalente a casi 2 por ciento del PIB, que se suman a los cerca de 900 mil millones de pesos ya contemplados en el Presupuesto de Egresos de la Federación para obras públicas como carreteras, hospitales, agua potable y energía.
Ocho sectores estratégicos
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, precisó que la inversión total se distribuirá en ocho sectores estratégicos, entre los que destacan:
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Energía, con el 54 % de la inversión total
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Trenes, con 16 %
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Carreteras, con 14 %
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Puertos y salud, con 6 % cada uno
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Agua, con 3 %, además de recursos adicionales para educación y otros rubros
Amador Zamora explicó que el plan se basa en los 100 compromisos presidenciales y en el Plan Nacional de Desarrollo, con una visión de crecimiento económico acompañada de bienestar social y fortalecimiento del mercado interno.
Nuevos esquemas de inversión mixta
Uno de los puntos clave del anuncio fue la implementación de nuevos esquemas de inversión mixta, distintos a las antiguas Asociaciones Público-Privadas (APP), las cuales, según la Presidenta, resultaban costosas y desfavorables para el Estado.
El director general de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, señaló que estos esquemas permitirán compartir riesgos y beneficios entre el sector público y privado, manteniendo siempre la mayoría y el control del Estado en los proyectos estratégicos.
“La concesión y la soberanía permanecen en manos del Estado mexicano”, afirmó.
Entre los modelos mencionados destacan los contratos de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO), fondos especializados en infraestructura, participación de la banca de desarrollo y el uso del mercado bursátil.
Planeación, transparencia y seguimiento
La subsecretaria de Hacienda, María del Carmen Bonilla Rodríguez, destacó que el plan contempla una planeación estratégica de largo plazo, el fortalecimiento del Fondo Nacional de Infraestructura, y la creación de una Base de Datos Nacional de Proyectos, que permitirá dar seguimiento público al avance físico y financiero de cada obra.
Asimismo, se anunció la creación de un Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, que será encabezado por la propia Presidenta y coordinará a todas las dependencias involucradas para priorizar proyectos y resolver cuellos de botella.
Crecimiento con bienestar
Sheinbaum enfatizó que esta estrategia se suma a los Programas de Bienestar, que en 2026 alcanzan casi un billón de pesos, incluyendo pensiones, becas, apoyos al campo y programas sociales. “Invertimos en bienestar y también en infraestructura, porque ambas cosas juntas son las que permiten un desarrollo verdadero”, señaló.
Finalmente, adelantó que durante febrero se presentarán de manera detallada los planes sectoriales en Pemex, gas, energías renovables, carreteras, puertos y electricidad, mientras que en marzo se abordará la inversión privada vinculada al Plan México.
“Esto es bueno para el país, concluyó, porque significa más carreteras, más agua, más energía limpia, más empleos y mayor crecimiento con justicia social”.
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