Comunidad Fortuna | El futuro de los seguros en México: de la protección masiva a la hiperpersonalización predictiva

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 23 segundos

Hoy estamos en el tránsito hacia la era del seguro centrado en el individuo, donde la tecnología, finalmente, nos permite cumplir una promesa largamente esperada: Proteger a cada persona según su realidad única, en tiempo real. También el fin de los promedios. Y la fase del dato inteligente

 

*Por Salvador Alonso y Caloca, Director General de Seguros Banorte

 

La industria del seguro en México vive una metamorfosis silenciosa y radical.

Durante décadas, el sector operó bajo un modelo de “talla única”, donde los riesgos se promediaban y las pólizas se diseñaban para grupos demográficos amplios. Sin embargo, ahora entramos a la era del seguro centrado en el individuo, donde la tecnología finalmente nos permite cumplir una promesa largamente esperada: Proteger a cada persona según su realidad única y en tiempo real.

 

El fin de los promedios: La era del dato inteligente

El análisis de las tendencias actuales nos indica que, en menos de una década, los seguros digitales e hiperpersonalizados más que una alternativa serán el estándar del mercado. ¿Por qué ahora? La respuesta está en la convergencia de la Inteligencia Artificial (IA), el Big Data y el Internet de las Cosas (IoT).

Como industria hemos pasado de ser reactivos (pagar por el siniestro ocurrido) a ser preventivos y dinámicos. La hiperpersonalización va más allá de poner el nombre del cliente en un correo. Esto es, lo que se busca es entender patrones y aquí los ejemplos concretos.

-Movilidad flexible: Seguros de auto que cobran por kilómetro recorrido o por hábitos de manejo, premiando al conductor responsable.

-Salud preventiva: Dispositivos wearables que permiten ajustar primas basados en un estilo de vida activo, transformando al asegurador en un aliado del bienestar.

-Microsegmentación: Pólizas activables por periodos cortos o para riesgos específicos que antes eran ignorados por los modelos tradicionales.

 

Peculiaridades

México presenta un contexto particular. Con una brecha de penetración de seguros aún amplia, la tecnología es el puente para democratizar la protección.

La “reinvención tecnológica” de la que hablamos tiene como primer paso la migración a procesos digitales que rediseñan y transforman la experiencia del usuario para que sea intuitiva y, sobre todo, transparente.

Ahora, el expertise técnico debe ir de la mano con la humanización de los datos. El análisis algorítmico nos permite identificar riesgos antes de que se conviertan en pérdidas. Esta capacidad predictiva es el mayor valor agregado que podemos ofrecer a la Sociedad: pasar del “te ayudo a recuperar lo perdido” al “te ayudo a que no lo pierdas”.

 

Si miramos hacia el horizonte, tres pilares definirán el éxito de cualquier institución en este sector:

-Seguros “Invisibles” y Embebidos: La protección estará integrada en el acto de compra o de uso de un servicio, eliminando las fricciones burocráticas.

-Gestión del Riesgo: Gracias al IoT y la monitorización constante, el seguro evolucionará hacia un servicio de gestión de riesgos en tiempo real que evitará accidentes mediante alertas tempranas.

-Flexibilidad Total: El concepto de “renovación anual” quedará obsoleto frente a contratos inteligentes que se ajustan mes a mes según las necesidades cambiantes del usuario.

 

La verdadera innovación no reside en el código de una aplicación, sino en la capacidad de las aseguradoras para entender que, detrás de cada dato, hay una vida, un patrimonio y un sueño que proteger. El reto para los líderes del sector en México es acelerar esta adopción tecnológica sin perder de vista la ética y la seguridad de la información.

Estamos ante la oportunidad de convertir al seguro en una herramienta de inclusión financiera sin precedentes. La hiperpersonalización es, en última instancia, la forma más alta de respeto al cliente: reconocer su individualidad y ofrecerle seguridad a su medida.

 

*****

 

*Salvador es Economista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Maestro en Finanzas por la Universidad Anáhuac del Norte y en Política y Programación Financiera por la Universidad de Georgetown, Washington.

El ejecutivo también tiene un posgrado en Gestión de Tecnologías de Información y Transformación Digital por el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT). Desde 2022 es director general de Seguros Banorte.

Las opiniones expresadas por el autor son personales e independientes de sus funciones en Grupo Financiero Banorte.