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Los incrementos de precio más pronunciados se dieron en los cigarrillos y refrescos envasados, de 12.2% y 4% en tan solo 15 días, respectivamente, ante nuevos impuestos especiales sobre estos productos. La inflación al consumidor en la quincena precedente ubicó en 3.66%.
La inflación al consumidor en México creció a un paso más moderado que el previsto en la primera quincena de enero. Sin embargo, detuvo la tendencia a la baja que reportó en la última parte del 2025.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.31% a tasa quincenal alcanzando una tasa anual de 3.77%, muy por debajo de lo que esperaban los analistas de avances de 0.51 y 3.92%, en cada caso, aunque superior al 3.66% anual de la última quincena de diciembre.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) agregó al difundir la información el jueves que los incrementos de precio más pronunciados estuvieron liderados por los cigarrillos, que repuntaron en tan solo una quincena 12.22%, seguidos por los refrescos, de 3.97%.
La lista de los incrementos más fuertes incluyó a las loncherías, fondas, torterías y taquerías, de 0.75%; la vivienda propia, de 0.18%; el jitomate, de 3.45%; la electricidad, de 0.99% y los restaurantes y similares, los cuales avanzaron en un 0.49%. Los precios del limón, por su parte, escalaron 15.21%, en tanto que los de los servicios domésticos subieron 1.28% y los de los productos para el cabello, un 1.75%.
INEGI mencionó que la inflación subyacente, esto es, aquella que excluye los precios más volátiles, reportó en los primeros quince días de este mes un aumento de 0.43% quincenal, para una tasa anual de 4.47%. A su interior, mientras que los precios de las mercancías repuntaron 0.69%, los de servicios lo hicieron a un ritmo menor, de 0.19%.
Esto se tradujo en una escalada de la inflación de mercancías a tasa anual desde los niveles de 2.75% alcanzados en la primera quincena de enero del 2025 a una marca de 4.51% en el mismo lapso de 2026. La de los servicios disminuyó de 4.82 a 4.44%. El índice subyacente mide la trayectoria de los precios a más largo plazo, por lo que se le conoce como medular o clave.
El índice no subyacente, que mide los precios más volátiles, por su parte, mostró un descenso de 0.12% quincenal, para una tasa anual de 1.43%. A su interior, los precios de los productos agropecuarios se redujeron en 0.20%, en tanto que los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno tuvieron una baja marginal de 0.06%, con crecimientos anuales de 1.39% y de 1.47%, respectivamente.
Analistas han advertido que nuevos impuestos (IEPS) sobre bebidas carbonatadas y cigarrillos, con vigencia a partir de este mes, así como aranceles impuestos por el Gobierno a las importaciones con los que el país no tiene un tratado comercial, como China, proveedor fundamental de insumos para diversas fábricas que operan en el país, tensionarían el INPC, especialmente en los tres primeros meses de 2026. También están tomando en cuenta el aumento del 13% en el salario mínimo
Moderan el paso
INEGI señaló que los descensos en materia de precios en la primera quincena de enero estuvieron representados por los del transporte aéreo, que disminuyeron 27.30% quincenal; los del huevo, de 3.95%; los de gas doméstico LP, de 1.83% y los de taxis, de 1.57%.
La lista se completó con los ajustes en los precios de los servicios turísticos en paquete, de 7.52%, los del chile serrano, de 10.56%; detergentes, de 0.81%; los de la lechuga y la col, de 5.97% y los de la cebolla, que retrocedieron 3.29%, mientras que los de otras verduras y legumbres cayeron en 2.61%.
Laura Díaz, Iván Arias y Paulina Anciola, del Banco Nacional de México (Banamex) señalaron que la sorpresa a la baja en la inflación del periodo respondió a una caída mayor a la anticipada en los energéticos, y a incrementos menores a los estimados en la inflación de mercancías.
“En términos anuales la inflación general pasó a 3.77% desde 3.66% hace quince días, interrumpiendo la tendencia a la baja registrada desde noviembre, lo que anticipamos se mantendrá en las siguientes quincenas”, alertaron.
Ricardo Aguilar Abe, economista en jefe de Banco Invex, advirtió por su parte que aún no se identifica con claridad el impacto que puedan tener las tarifas arancelarias en la inflación del país.
“Sobre política monetaria, seguimos esperando que Banco de México (Banxico) pause su ciclo de recortes en la decisión de febrero.
“Consideramos que el instituto central tendrá una postura de esperar y observar a si habrá un contagio en otros precios ante los cambios en el IEPS de 2026, así como si se empieza a materializar de manera más contundente un impacto por parte de los más recientes aranceles”, agregó.
Los riesgos más claros para un alza de la inflación proyectada en 2026, de acuerdo con Díaz, Arias, y Anciola, serán efectos mayores y/o de segundo orden como parte de los incrementos en impuestos, que aceleren el ritmo de la inflación medular.
Los expertos también incluyeron el riesgo de un mayor traspaso del incremento al mínimo a los demás salarios, pues supondría una tensión adicional para la inflación de los servicios. Banamex estima que México cerrá con una inflación general de 4.2% en 2026, muy alejada del objetivo del banco central mexicano de cumplir con un 3.0%.







