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En contraste, consignó la agencia Bloomberg, funcionarios en Europa han comenzado a redactar planes de represalia, lo que podría detonar una escalada de medidas y contramedidas que haga naufragar el acuerdo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su confianza en que la Unión Europea seguirá invirtiendo en Estados Unidos incluso si impone nuevos aranceles vinculados a su intento de tomar el control de Groenlandia, una propuesta que ha enfurecido a líderes del continente, consignó el miércoles información de Bloomberg.
Un día antes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que las amenazas de Trump eran un “error” que violaría el acuerdo que él mismo forjó el año pasado con el bloque.
Funcionarios en Europa han comenzado a redactar planes de represalia, lo que podría detonar una escalada de medidas y contramedidas que haga naufragar el pacto. Pero el presidente estadounidense restó importancia a las probabilidades de que avancen.
“Lo dudo”, dijo Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca el martes, cuando se le preguntó si avanzar con aranceles vinculados a Groenlandia podría llevar a la UE a incumplir compromisos de inversión. “Necesitan mucho ese acuerdo con nosotros. De verdad que sí, lucharon muy duro para conseguirlo. Así que lo dudo”.
Trump anunció un arancel del 10% a bienes procedentes de ocho países europeos a partir del 1 de febrero, que subiría al 25% en junio, a menos que logre un acuerdo para la “compra de Groenlandia”, un territorio semiautónomo de Dinamarca, aliado de la OTAN y miembro de la UE.
Consultado sobre hasta dónde estaría dispuesto a llegar para asegurarse la isla, Trump dijo a los periodistas: “lo descubrirán”.
La inusual aparición del presidente en la sala de prensa de la Casa Blanca se produjo antes de su partida la noche del martes desde Washington hacia el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde va estar enfrentando a líderes europeos furiosos por su intento de apoderarse del territorio de otro aliado de la OTAN, Dinamarca.
“La Unión Europea y Estados Unidos acordaron un acuerdo comercial en julio pasado”, dijo von der Leyen. “En política, como en los negocios, un acuerdo es un acuerdo. Y cuando los amigos se dan la mano, eso debe significar algo”.
Las 24 horas últimas
En una entrevista posterior con NewsNation, Trump indicó que veía ese acuerdo como una razón por la cual Europa no cumpliría su amenaza, al tiempo que minimizaba a funcionarios europeos que habían advertido sobre una “bazuca” comercial en represalia.
“No creo que realmente sepan qué significa una bazuca”, dijo Trump.
“Y ya saben, cualquier cosa que hagan con nosotros, yo simplemente la igualaré. Todo lo que tengo que hacer es igualarla y retrocederá”. Trump también reiteró su frustración por las multas europeas a empresas tecnológicas estadounidenses, incluida Apple Inc.
La brecha transatlántica por las ambiciones del presidente estadounidense ha eclipsado la reunión anual de la élite financiera y política mundial y ha deteriorado los vínculos de Washington con varios aliados clave.
Trump predijo en términos generales que, a lo largo de “muchas reuniones programadas sobre Groenlandia” esta semana en Davos, “las cosas van a salir bastante bien, en realidad”.
Minimizó las críticas de líderes europeos, entre ellos el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, y dijo que esperaba una recepción más cálida en persona.
“Siempre me tratan bien”, dijo Trump. “Se ponen un poco duros cuando, ya saben, cuando no estoy, pero cuando estoy, me tratan muy bien”.
Trump ha intensificado su campaña de presión en los últimos días, incluso al amenazar con imponer sus aranceles a bienes de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia si continúan oponiéndose a su iniciativa. Sus planes de tomar la isla se remontan a su primer mandato.
Esos gravámenes amenazan con agitar aún más a los mercados, que ya han visto caer las acciones y el dólar estadounidense tras la amenaza de Trump, mientras el oro alcanzó un máximo histórico.
Trump también ha dicho que el uso de la fuerza militar para apoderarse de la isla sigue siendo una opción, una medida que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dijo anteriormente este mes que significaría el fin de la OTAN.
Si bien la potencial invasión sigue siendo un escenario improbable, el primer ministro de Groenlandia dijo el martes que las autoridades allí deben empezar a prepararse, y añadió que un conflicto militar “no puede descartarse”.
Activos en Davos
Trump anunció anteriormente el martes que se reunirá con varias partes en Davos para discutir Groenlandia y desestimó las sugerencias de que Europa “se opondrá demasiado” a sus planes.
Trump ha argumentado que Estados Unidos debe controlar la isla por sus intereses nacionales, afirmando que no hacerlo la dejaría vulnerable a la influencia rusa y china. También ha dicho que Dinamarca y otros socios de la OTAN han descuidado el refuerzo de su seguridad.
El martes, desestimó las preguntas sobre si estaba poniendo en peligro la alianza transatlántica que ha sido la base del orden global posterior a la Segunda Guerra Mundial.
“Creo que vamos a llegar a algo en lo que la OTAN va a estar muy feliz y nosotros también vamos a estar muy felices”, dijo Trump. “Pero la necesitamos por razones de seguridad. La necesitamos para la seguridad nacional e incluso para la seguridad mundial. Es muy importante”.
También ha vinculado su reclamo sobre el territorio a no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, afirmando que Noruega controla el proceso, aunque las decisiones sobre los galardonados las toma un comité independiente y no el gobierno. El martes reiteró esa acusación y dijo: “no dejen que nadie les diga que Noruega no mueve los hilos”.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, en una serie de entrevistas el martes en Davos, instó repetidamente a los socios comerciales de Estados Unidos a no tomar represalias por la amenaza de Trump de imponer aranceles si no acceden a sus demandas sobre Groenlandia y pidió que escuchen al presidente durante su visita.
“Confío en que los líderes no van a escalar y que esto se resolverá de una manera que termine en un muy buen lugar”, dijo Bessent el martes durante una conferencia de prensa.
Bessent, al igual que Trump, también desestimó la posibilidad de que los europeos respondan con fuerza. Al ser consultado específicamente por el peligro de que Europa venda bonos del Tesoro de Estados Unidos, una contramedida que tendría un impacto sísmico en los mercados, calificó esa especulación como una “narrativa falsa”.
Los países europeos poseen billones de dólares en bonos y acciones estadounidenses, algunos de los cuales están en manos de fondos del sector público.
La venta de esos activos podría elevar los costos de endeudamiento y hacer caer las acciones, dada la dependencia de Estados Unidos del capital extranjero. La mayoría de los estrategas del mercado cree que hay pocas probabilidades de que los responsables de la política monetaria lleguen tan lejos.
Macron también ha planteado la posibilidad de activar los instrumentos anticoerción de la Unión Europea para responder a Estados Unidos, aunque el canciller alemán, Friedrich Merz, ha enfriado esa idea.







