Educación en valores: el nuevo enfoque anticorrupción en México

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El programa Semilleros de la Honestidad busca incorporar la formación en valores y pensamiento crítico en la educación básica como una estrategia preventiva de largo plazo.

La formación en valores desde la infancia es una de las vías estructurales para enfrentar la corrupción. Bajo esta premisa se presentó Semilleros de la Honestidad, un programa del Gobierno de México que incorpora la educación ética como parte continua de la educación básica, desde preescolar hasta secundaria.

La estrategia fue dada a conocer en la Escuela Nacional para Maestras de Jardines de Niños, ante más de 800 asistentes, y plantea integrar contenidos sobre honestidad, pensamiento crítico y toma de decisiones en los primeros años de formación escolar.

Durante el evento, la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, señaló que la honestidad se construye a partir de prácticas cotidianas que se refuerzan en la escuela, la familia y el entorno social, y que su enseñanza debe mantenerse de forma constante a lo largo del proceso educativo.

Programa educativo con alcance nacional

En representación de la Secretaría de Educación Pública, la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez Pérez, explicó que el programa se alinea con los principios de la Nueva Escuela Mexicana, al incorporar el pensamiento crítico y la formación cívica desde la primera infancia. En su etapa inicial, Semilleros de la Honestidad está dirigido a cerca de cuatro millones de niñas y niños que cursan el nivel preescolar en todo el país.

Juárez Pérez precisó que la estrategia no será temporal, sino que se desarrollará a lo largo de toda la administración federal y se extenderá gradualmente a los niveles de primaria y secundaria, en coordinación con docentes, familias y cuidadores. El objetivo es consolidar una base educativa que contribuya a la construcción de ciudadanía desde edades tempranas.

Por su parte, la titular del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, María del Rocío García Pérez, destacó la participación interinstitucional en el programa y subrayó la importancia de reforzar los valores cívicos tanto dentro como fuera del aula, a través de acciones cotidianas en hogares, comunidades y espacios de trabajo.

Semilleros de la Honestidad contempla actividades diferenciadas por grado escolar, apoyadas en materiales impresos y digitales, así como dinámicas lúdicas que facilitan la reflexión sobre valores y toma de decisiones. El proyecto se desarrolla en colaboración con la SEP, la Secretaría de Cultura, el DIF Nacional, UNICEF, la UNODC y organizaciones de la sociedad civil y del sector privado, como parte de una estrategia preventiva de alcance nacional.