
Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 44 segundos
El presidente estadounidense se involucra por completo en la situación de Irán. Las protestas sociales están dejando altas cifras de fallecidos por la represión descontrolada de las autoridades…
Las protestas antigubernamentales en Irán se ha convertido en un foco de conflicto a nivel mundial. Las movilizaciones comenzaron hace unas semanas y el motivo era por el aumento del costo de vida, sin embargo, con el paso de los días, los fundamentos variaron fuertemente y las protestas se han convertido en un movimiento contra las autoridades que están gobernado Irán desde la revolución de 1979.
De momento, son 650 manifestantes que han muerto en los disturbios, según la organización de derechos humanos Iran Human Rights (IHRNGO). La cifra de fallecidos va en aumento por la violencia con la que se reprime en las manifestaciones y además, medios locales aseguran que el número de heridos es incalculable en estos días. No obstante, lo más aterrador es que según Iran Human Rights, los fallecidos podrían superar las 2 mil personas, mientras que por otra parte habría 10 mil detenidos.
Trump va por Irán
En ese contexto, Donald Trump decidió involucrarse en la cuestión y empezó a tomar medidas para frenar las muertes en las protestas. “Con efecto inmediato, cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25 por ciento en cualquier y todo negocio que se realice con Estados Unidos. Es una orden final y concluyente”, aseguró Trump en redes sociales para comenzar a ejercer presión sobre Irán.
En esa misma línea y minutos después de ese mensaje, Trump dialogó con medios en el Air Force One y señaló: “Estamos barajando algunas opciones muy contundentes. Si lo siguen haciendo, les golpearemos con una fuerza que nunca antes han sufrido…”.
El objetivo de Trump es contundente y sabe el alcance de la medida de su arancel. China, Brasil, Turquía y Rusia figuran entre los principales países que mantienen relaciones comerciales con Irán, lo que transforma la decisión estadounidense en un mensaje indirecto al sistema internacional. La hoja de ruta del republicano indica que el paso siguiente es encarecer el costo de hacer negocios con Teherán, forzar una negociación desde la máxima presión y sabiendo de la posibilidad de un ataque militar.
En defensa de Irán
Por su parte, el canciller Abbas Araghchi salió en defensa de Irán y acusó a Estados Unidos e Israel de querer provocar el caos en el país: “La situación está totalmente bajo control. Estados Unidos e Israel están buscando instigar la violencia. Las manifestaciones se tornaron violentas y sangrientas para dar una excusa al presidente estadounidense para intervenir. Irán siempre está abierto a la diplomacia”.
Para cerrar, Araghchi sentenció: “Irán no quiere la guerra, pero está preparada para ella. Y también estamos para negociar con Estados Unidos, pero estas negociaciones deben ser justas, con igualdad de derechos y basadas en el respeto mutuo…”.
Lo cierto es que la atención de Trump ahora está puesta en la tensión con Irán y para el presidente estadounidense, es otra oportunidad de demostrar el poder que tiene actualmente en el mundo.







