Un silencio que aturde: Trump dejó a Putin sin palabras tras la captura de Maduro…

Putin

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El presidente ruso mantiene un hermetismo enorme luego de la caída del venezolano. La relación entre ambos era sólida, pero en medio del caos, Putin desapareció públicamente…

“Venezuela está con Putin, está con Rusia, está con las causas valientes y justas del mundo. Siempre Venezuela, siempre la revolución chavista con Putin, con Rusia, con el pueblo de Rusia. A Rusia pretenden rodearla, apuntar todas las armas de la OTAN. Venezuela anuncia todo su respaldo al presidente Vladimir Putin en la defensa de la paz de Rusia, en la defensa de la paz de esa región…”, manifestó en su momento Nicolás Maduro sobre el apoyo de Venezuela a Rusia.

La realidad indica que cada vez que pudo, el líder venezolano le dio su apoyó público e innegociable a Rusia. Para Nicolás Maduro, la relación con Vladimir Putin era de lo más sagrado que le había dado el poder y el vínculo comercial, político y militar de Venezuela con Rusia era algo que debía sostenerse constantemente porque era una forma de combatir a Estados Unidos.

En mayo del 2025, Maduro visitó Moscú por el Día de la Victoria y en ese contexto se firmó un acuerdo de asociación estratégica y cooperación, dejando una muestra de respaldo en muchos aspectos con el agregado de que Trump ya estaba de regreso en la Casa Blanca por su segundo mandato. Sin embargo, la captura ejecutada en Caracas el último 3 de enero, cambió el mapa geopolítico por completo e inesperadamente, el silencio de Putin ya es prolongado.

Un gran riesgo de perder un punto estratégico en el hemisferio occidenta

Internamente, para Putin es un golpe importante porque queda marcado como otro fracaso del Kremlin. Hasta hace un tiempo, Putin también apoyaba al ex presidente sirio, Assad y acabó cayendo también. Hoy en día, Rusia considera que corre un gran riesgo de perder un punto estratégico en el hemisferio occidental, tras invertir millones de dólares en la industria petrolera, algo que ahora está en completo control de Trump.

Si bien desde Rusia se manifestaron en contra del accionar de Estados Unidos, la única verdad es que Putin ha guardado silencio y no hay críticas para Donald Trump, lo que expone un condicionamiento político fuerte. La lectura del ruso es que no puede ingresar en conflictos profundos con el republicano en plena negociación para acabar con la guerra de Ucrania y sabiendo que el petróleo venezolano ahora está en sus manos. Hoy Washington es el mediador del conflicto con los ucranianos y no sería positivo dar un paso al frente para defender a alguien que ya está en prisión y posiblemente, sin salida.

Para gran parte del mundo político, el apoyo de Rusia a Venezuela acaba siendo más simbólico que práctico porque al momento de las tensiones, la defensa rusa brilló por su ausencia. De hecho, Rusia no se encuentra en condiciones de cuestionar el despliegue de fuerzas armadas de Trump en la región.

Dmitry Medvedev, expresidente ruso y parte importante del Consejo de Seguridad de Putin fue contundente en sus palabras: “Aunque la acción de Trump es completamente ilegal, no se le puede negar cierta consistencia: él y su equipo están defendiendo muy agresivamente los intereses nacionales de su país”.

A Rusia solo le queda Cuba

Con ese panorama, Trump huele sangre como los tiburones y por eso busca presionar en otros puntos delicados. A Rusia solo le queda Cuba, como socio estratégico y Estados Unidos sabe que es cuestión de tiempo para verlo caer también. El presidente estadounidense considera que Rusia está debilitada ahora mismo y de ahí también nace su interés por quedarse con Groenlandia en este tiempo.

Por lo pronto, la caída de Maduro ha puesto a Putin contra las cuerdas en muchos sentidos. El mandatario ruso ha perdido margen de negociación y movimiento político. Ahora solo resta esperar y ver cómo se desarrollan los próximos sucesos de esta trama histórica.