Desempeño económico deficiente y prolongado en México puede afectar al Soberano, advierte S&P Global Ratings

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La economía nacional reportó una caída en el tercer trimestre del año pasado de 0.3%. El sondeo del Banco de México estableció en diciembre que el PIB mexicano situaría en 0.37% al concluir 2025, frente a los resultados de 2022, 2023 y 2024, cuando avanzó a un ritmo de 3.7%, 3.4% y 1.4%, respectivamente.

La calificadora internacional S&P Global Ratings dijo el jueves que las calificaciones del Soberano México, hoy en grados de inversión “BBB” en moneda extranjera, y en “BBB+” en moneda local, ambos con perspectiva Estable, se verían afectados por un “desempeño económico deficiente y prolongado”, que a su vez podría debilitar las finanzas públicas “y afectar nuestras calificaciones soberanas, si no se toman medidas correctivas”.

La economía nacional registró una caída en el tercer trimestre del año pasado de 0.3% a tasa trimestral, mientras que el crecimiento revisado del segundo cuarto fue de 0.4%, por debajo de la cifra oportuna de 0.6%. El sondeo del Banco de México estableció en diciembre que el PIB mexicano situaría en 0.37% al concluir 2025, frente a los resultados de 2022, 2023 y 2024, cuando avanzó a un ritmo de 3.7%, 3.4% y 1.4%, respectivamente.

S&P Global dijo el jueves que la economía mexicana podría expandirse en poco más de 1.0% en 2026 tras un crecimiento menor al 1% el año pasado, “una tasa de crecimiento comparativamente baja que refleja debilidad estructural”.

El reporte de la agencia internacional de riesgos crediticios se da a raíz de preguntas frecuentes de sus clientes e inversionistas sobre el derrotero crediticio de México.

La entidad mencionó que entre las fortalezas de la calificación del país se encuentra su flexibilidad externa y monetaria en virtud de reformas logradas “en muchos años”, las cuales han reducido la vulnerabilidad de México a shocks externos y “han creado” un régimen de tipo de cambio, con “una política monetaria creíble que podría estabilizar la economía”.

“Las principales debilidades de la calificación son internas, no externas”, sostuvo la agencia de riesgos crediticios, que, junto con Moody´s Ratings y Fitch Ratings, representan las tres entidades con mayor influencia global en calificar notas emitidas por los sectores públicos y privados alrededor del mundo, y también los Soberanos País, lo que marca el costo y el riesgo de los créditos.

Fracturas internas

S&P Global señaló que las debilidades domésticas de México incluyen “un crecimiento económico deficiente a largo plazo, deficiencias operativas y financieras en las empresas estatales”, especialmente el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), que “plantean pasivos contingentes para el Gobierno, y una carga de deuda soberana que aumenta gradualmente”.

Las medidas correctivas tomadas en cuenta por la agencia, que podrían derivar incluso en un alza en las calificaciones, se basan en “una gestión política y económica efectiva”, que impulse la inversión y eleve la baja tasa de crecimiento económico per cápita del país.

“De manera similar, la implementación de medidas para impulsar la flexibilidad presupuestaria, reconstituir los amortiguadores fiscales y ampliar la base tributaria no petrolera, para mitigar los potenciales pasivos contingentes que representan las empresas estatales en el sector de energía, podrían mejorar la calidad crediticia del país”.

S&P Global advirtió que si México no logra reducir y contener oportunamente los déficits fiscales, la carga de la deuda pública general y la carga de intereses, en consecuencia, podrían ser mayores que las esperadas.

El país presentó en 2024 el mayor déficit presupuestal en cuatro décadas, de 5.7% del PIB, ante un ejercicio del gasto público su géneris que financio las obras insignia del Gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador antes de finalizar el sexenio, muchas de ellas con sobrecostos según auditorías oficiales.

S&P Global refirió que durante muchos años la calificación soberana en moneda extranjera de México había ubicado en un nivel más alto, de “BBB+” antes de marzo de 2020, cuando ajustó la calificación a su nivel actual de “BBB” ante la crisis económica mundial que representó la pandemia. La Perspectiva desde entonces para el Soberano México había sido Negativa hasta julio de 2022, cuando la elevó a Estable.

En el caso de la deuda soberana, la agencia evalúa además de su desempeño institucional, métricas económicas, cuentas externas, cuentas fiscales, y cargas de deuda y monetaria, con una puntuación numérica de cada una de ellas donde el “1” es la más fuerte y el “6”, es la más débil.

“Desde la baja de la calificación de 2020, nuestra evaluación fiscal de México ha empeorado y nuestra evaluación monetaria ha mejorado. Estos dos cambios no tuvieron un impacto neto en la calificación ‘BBB’. Nuestras evaluaciones institucionales, de deuda y externas no han cambiado en los últimos seis años”, dijo.