Sheinbaum retoma El Invencible Verano de Liliana y encarga a Godoy el seguimiento del caso

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el caso de Liliana Rivera Garza, asesinada en 1990, debe investigarse sin excepciones y bajo el principio de cero impunidad, al tratarse de una muerte violenta de una mujer que permanece sin resolución.

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La presidenta  Claudia Sheinbaum afirmó que el liderazgo de Ernestina Godoy al frente de la Fiscalía General puede ser clave para avanzar en la resolución del caso de Liliana Rivera Garza, reconstruido por su propia hermana en el libro “El Invencible Verano de Liliana”, así como en otros feminicidios que permanecen impunes, y subrayó que en su gobierno debe haber cero impunidad, particularmente frente a la violencia contra las mujeres.

En respuesta a una pregunta de Revista Fortuna durante la conferencia de prensa matutina, la mandataria reconoció que, aunque la investigación de los feminicidios corresponde a las fiscalías estatales, la conducción y orientación desde la Fiscalía General puede contribuir a destrabar casos emblemáticos que llevan décadas sin justicia, como el de Liliana Rivera Garza.

“Pienso yo que ahora que está Ernestina en la Fiscalía General, aunque el feminicidio se persigue no en la Fiscalía General de la República, sino en las fiscalías estatales, el liderazgo de Ernestina puede ayudar mucho para resolver este caso y otros casos de feminicidio”, señaló.

Sheinbaum sostuvo que el Estado mexicano tiene la obligación de investigar con rigor toda muerte violenta de una mujer bajo el protocolo de feminicidio, y criticó prácticas del pasado en las que, dijo, autoridades ministeriales revictimizaron a las víctimas o buscaron cerrar los casos atribuyéndolos a suicidios o a circunstancias ajenas a la violencia de género.

“Tiene que haber cero impunidad en todos los delitos, pero particularmente en este. Vimos en la historia reciente fiscales que, en vez de querer resolver un feminicidio, acusaban a la víctima de haberse suicidado o la revictimizaban”, expresó.

La presidenta explicó que la diferencia fundamental del feminicidio es que se trata del homicidio de una mujer por el hecho de ser mujer, derivado de violencia de género, por lo que toda muerte violenta debe investigarse inicialmente bajo esta tipificación. Solo en el transcurso de la indagatoria, precisó, podría modificarse la causa si se demuestra que no se trató de un crimen por razones de género.

Además, recordó que las estadísticas muestran que, en la mayoría de los casos, el agresor es alguien cercano a la víctima; parejas, exparejas o familiares, tal como fue el caso del asesinato de Liliana Rivera Garza, quien murió a manos de ángel González, quien fuera entonces su ex novio, por lo que cuando existen antecedentes de violencia, la investigación debe considerar esa condición desde el inicio, como ya ocurre en varias fiscalías estatales.

Sheinbaum Pardo añadió que, junto con el trabajo que realiza Citlalli Hernández en materia de atención a la violencia contra las mujeres, la experiencia y visión de Ernestina Godoy, particularmente por su trayectoria en la Fiscalía de la Ciudad de México, pueden fortalecer este enfoque.

“En este caso sería muy bueno que la Fiscalía General orientara este caso”, concluyó la presidenta, al referirse a la deuda histórica del Estado con las víctimas de feminicidio y sus familias.

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