
Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 34 segundos
Las pymes sostienen la economía regional, pero siguen operando con desventaja. Xepelin apuesta por tecnología y liquidez para cerrar la brecha financiera que limita su crecimiento en América Latina.
Las pequeñas y medianas empresas son el verdadero sostén de la economía en México y América Latina. Generan empleo, dinamizan el mercado interno y aportan una parte sustancial del PIB regional, pero lo hacen en condiciones desiguales: con poco acceso a financiamiento, bajos niveles de digitalización y una visibilidad limitada sobre su propia operación. Así lo asegura Alejandro Toiber, country manager de Xepelin, al señalar que esta brecha estructural ha frenado históricamente el crecimiento de las pymes en la región.
En entrevista con Fortuna, Toiber explica que esta plataforma digital de financiamiento ha construido un modelo de negocio enfocado precisamente en cerrar esa brecha financiera, apoyándose en tecnología y análisis de datos para ofrecer soluciones alineadas con la realidad operativa de las empresas.

Fundada en Chile en 2019 por Nicolás Del Camillo y Sebastián Kraist, la fintech nació con una premisa clara: democratizar los servicios financieros más allá del discurso. Desde sus inicios, la compañía apostó por la tecnología como eje para transformar la relación de las pymes con el crédito. A través de su plataforma digital, detalla Toiber, las empresas pueden acceder de forma gratuita y en tiempo real a información clave sobre clientes, proveedores, cuentas por cobrar y pagar, hábitos de pago y comportamiento financiero. Esa visibilidad es la base para estructurar soluciones de financiamiento que respondan a la operación real de cada negocio.
Liquidez para un problema estructural
El modelo de Xepelin responde a una dinámica común en América Latina: empresas que venden a crédito a 60, 90 o incluso 120 días, pero que deben cubrir gastos inmediatos como nómina, renta, impuestos y servicios. Frente a ese desfase, la plataforma permite anticipar cuentas por cobrar o financiar pagos a proveedores, evitando que las pymes recurran a créditos de largo plazo que no corresponden a su ciclo operativo. El financiamiento, explica Toiber, se paga únicamente por los días utilizados y con tasas mensuales personalizadas según el perfil, la madurez y el comportamiento financiero de cada empresa.
México se ha convertido en el principal mercado para escalar este modelo. De acuerdo con datos de la OCDE, aunque las pymes generan alrededor del 52 por ciento del PIB nacional, solo 21 por ciento tiene acceso a financiamiento formal. Esta brecha, considerablemente mayor que en países como Chile, donde el acceso supera el 70 por ciento, ayuda a explicar el rápido crecimiento de Xepelin en el país.
Desde su llegada a México a finales de 2020, en plena pandemia, la fintech ha expandido su operación a los 32 estados de la República y hoy atiende a más de 60 mil empresas bajo un esquema 100 por ciento digital, que permite acceder a crédito en menos de 24 horas tras completar el proceso de registro.
Un nuevo producto para una pyme más madura
La evolución del portafolio de Xepelin también refleja, señala Toiber, una mayor madurez financiera de las pymes. En 2024, la compañía lanzó un nuevo producto de crédito simple a 12 meses, enfocado en necesidades de mediano plazo como la adquisición de activos fijos o el financiamiento de proyectos de inversión. Esta solución complementa la oferta tradicional de corto plazo y responde a un cambio en la lógica empresarial, donde las compañías han pasado de una estrategia de crecimiento acelerado a una de mayor control, resiliencia y eficiencia operativa.
El fondeo de la firma proviene de alianzas con bancos nacionales e internacionales, así como de fondos de inversión globales como Goldman Sachs y otros inversionistas institucionales. Gracias a sus modelos de análisis basados en inteligencia artificial y machine learning, Xepelin mantiene niveles de morosidad inferiores al 1 por ciento mensual, muy por debajo del promedio de la industria financiera tradicional.
Durante 2024, la fintech habrá financiado más de mil 500 millones de dólares a nivel global, de los cuales entre 800 y 900 millones corresponden al mercado mexicano. Para 2026, el objetivo es duplicar su base de clientes en el país y alcanzar entre 120 mil y 150 mil empresas activas, consolidando su posición como una de las plataformas financieras más relevantes para el ecosistema empresarial latinoamericano.
Más allá del financiamiento, Xepelin apuesta por un cambio estructural. La clave, subraya Toiber, está en que las pymes cuenten con información clara, oportuna y accesible para tomar mejores decisiones financieras. “En una región donde estas empresas sostienen la economía, pero operan con desventaja, la combinación de tecnología, datos y capital de trabajo es una de las herramientas más efectivas para fortalecer el crecimiento productivo en América Latina”, concluye.







