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El sismo registrado la mañana de este jueves, con epicentro en la localidad de San Marcos, Guerrero, volvió a poner en evidencia el bajo nivel de aseguramiento de viviendas en México, donde menos de una cuarta parte de los hogares cuenta con algún tipo de protección financiera ante fenómenos naturales.
Tras el sismo, que de acuerdo con las autoridades tuvo una magnitud de 6.5 grados, perceptible en distintas entidades del país, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) llamó a la ciudadanía a resguardar su integridad física y a seguir las recomendaciones emitidas por las autoridades locales y federales, antes de realizar cualquier reporte de daños.
La AMIS indicó que, desde la industria aseguradora, las empresas se encuentran en un proceso de validación y contraste de posibles áreas afectadas con las zonas que cuentan con cobertura.
En caso de confirmarse daños en áreas aseguradas, las compañías activarán los análisis correspondientes para la asignación de ajustadores. No obstante, subrayó que la prioridad debe ser la seguridad de las personas y la verificación oficial de las condiciones estructurales de inmuebles e infraestructura.
En este sentido, el organismo recomendó que cualquier daño aparente sea notificado primero a las autoridades competentes, a fin de que se realicen las valoraciones técnicas necesarias y se determine si las zonas afectadas son seguras, antes de proceder con avisos a las aseguradoras.
Entre los siniestros más comunes asociados a sismos se encuentran los daños provocados por la caída de árboles, semáforos, postes y otros objetos sobre vehículos, así como la rotura de cristales y afectaciones menores en inmuebles derivadas del movimiento telúrico.
Este tipo de riesgos suele estar cubierto por las pólizas de automóviles a través de la cobertura de daños por riesgos naturales, o por los seguros de casa habitación, dependiendo del contrato.
De acuerdo con cifras de la AMIS, el aseguramiento de viviendas en México alcanza apenas el 26.5 por ciento del total de unidades registradas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), lo que equivale a poco más de 9.3 millones de hogares con algún tipo de seguro.
El resto, más de tres cuartas partes de las viviendas del país, permanece sin protección financiera frente a desastres naturales.
La brecha es aún más marcada en algunas de las entidades donde el sismo del 2 de enero se percibió con mayor intensidad. En Guerrero, sólo el 11.9 por ciento de las viviendas cuenta con seguro; en la Ciudad de México, la cifra es de 16.8 por ciento; y en Morelos alcanza el 22.9 por ciento, todos por debajo del promedio nacional.
La AMIS reiteró que, conforme se tenga mayor información oficial sobre posibles afectaciones, las aseguradoras continuarán con los procesos de evaluación y atención a los asegurados, al tiempo que insistió en la importancia de fortalecer la cultura del aseguramiento como un mecanismo de protección patrimonial ante eventos sísmicos recurrentes en el país.
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