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En un evento histórico realizado hoy, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 2 de abril como el “Día de la Liberación” de la economía estadounidense, una fecha que, según él, será recordada por el renacimiento de la industria del país y la recuperación de su destino. Durante su discurso, Trump presentó una nueva política económica centrada en aranceles recíprocos que, según él, fortalecerá la economía nacional y restaurará el sueño americano.
“Este es el día en que comenzamos a enriquecer Estados Unidos nuevamente. Vamos a hacerlo rico, bueno y próspero. Este es el día en que renace la industria estadounidense”, dijo Trump ante una audiencia de trabajadores de diversas industrias. Durante su intervención, se refirió a décadas de saqueo económico por parte de otras naciones, tanto aliadas como enemigas, destacando que los trabajadores de la industria siderúrgica, automotriz, agrícola y otros sectores han sido los más perjudicados.
El presidente Trump indicó que los estadounidenses han sido víctimas de prácticas comerciales injustas que han llevado a la pérdida de empleos y fábricas, especialmente debido a acuerdos comerciales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ahora TMEC, el cual fue reemplazado por el T-MEC bajo su administración. Trump afirmó que el TLCAN fue “el peor acuerdo comercial jamás firmado”, ya que según él, Estados Unidos perdió 90,000 fábricas y 5 millones de empleos manufactureros bajo su vigencia.
Nuevo sistema de aranceles recíprocos
En su discurso, Trump anunció la firma de una orden ejecutiva para imponer aranceles recíprocos a las naciones que, a su juicio, han abusado de las políticas comerciales estadounidenses durante años. A partir de la medianoche del 2 de abril, los aranceles a los productos de fabricación extranjera, incluidos los automóviles, serán del 25%. El mandatario detalló que este aumento se aplicará de manera proporcional a los aranceles que Estados Unidos ha pagado durante décadas a otras naciones, especialmente a aquellos países que imponen barreras comerciales y manipulan sus economías.
En particular, Trump subrayó que Estados Unidos ha subsidiado a países como Canadá y México, quienes, según él, siguen beneficiándose del comercio con su nación sin asumir responsabilidades por sus déficits. Mencionó que México recibe anualmente alrededor de 300 mil millones de dólares de subsidios y que no es justo que el país continúe con este tipo de acuerdos desequilibrados. El presidente también criticó el déficit comercial con México, destacando que este es un tema de gran preocupación para la economía estadounidense.
“Cuidamos de países de todo el mundo. Pagamos sus gastos militares y todo lo que tienen que pagar. Pero ahora, tenemos que cuidar de nuestra gente primero. No podemos seguir subsidiando a otros países”, dijo Trump, haciendo referencia a México y Canadá, que, según él, se benefician a costa de la riqueza de Estados Unidos. “Es hora de que esos países también asuman la responsabilidad por sus propias economías”, agregó.
Impacto en las relaciones comerciales internacionales
Trump no solo se enfocó en México y Canadá, sino que extendió sus críticas a otras naciones como China, Japón, la Unión Europea, y países en América Latina y Asia, a quienes les exigió una revisión de las políticas comerciales que considera injustas. De acuerdo con el presidente, el comercio con naciones como China, Vietnam, y Japón ha estado desequilibrado durante años, con aranceles que van desde el 67% en el caso de China hasta el 700% en el caso de Japón para ciertos productos.
“Tenemos que ser duros ahora. No podemos seguir permitiendo que nos roben. Esto ya no se puede permitir más”, afirmó el mandatario.
Además, Trump destacó la importancia de fortalecer la industria manufacturera en Estados Unidos, afirmando que los trabajadores estadounidenses serán los principales beneficiarios de esta nueva política. En particular, destacó que sectores como el automotriz y la producción de semiconductores se beneficiarán de las nuevas medidas. La imposición de aranceles también busca frenar el flujo de productos extranjeros que, según Trump, han afectado negativamente la producción local.
Promesas a los Trabajadores
El presidente continuo su discurso reiterando que la medida de aranceles recíprocos representa la “declaración de independencia económica” de Estados Unidos y la lucha para recuperar su lugar como líder mundial en producción y comercio. Trump aseguró que, con el tiempo, los empleos regresarán, las fábricas se reabrirán y la industria estadounidense revivirá, transformando al país en una “nación rica” una vez más.
La implementación de los nuevos aranceles será monitoreada cuidadosamente por su administración, y se espera que los efectos en la economía global y las relaciones con países como México, Canadá y China sean significativos. Con esta iniciativa, Trump busca cerrar un capítulo de dependencia económica para abrir uno de autosuficiencia y prosperidad nacional.
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