Aranceles trastocan estrategia de los fabricantes de automóviles japoneses en México

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Goldman Sachs estima que los aumentos de precios relacionados con las tarifas deprimirán las ventas y las ganancias operativas de los fabricantes de automóviles japoneses en el año financiero actual; los aranceles de Donald Trump, está revolucionando el modelo de negocio japonés

 

Los fabricantes de automóviles japoneses han dependido durante mucho tiempo del atractivo “confiable y asequible” de sus autos económicos para impulsar las ventas en Estados Unidos, gracias en parte a la producción a bajo costo en México, consignó información de Reuters firmada por Daniel Leussink y fechada en Tokio.

Ahora, el presidente estadounidense, Donald Trump, está revolucionando ese modelo de negocio. Trump ha anunciado aranceles del 25% a las importaciones de automóviles que entrarán en vigor el 3 de abril.

Si bien las consecuencias a largo plazo aún no están claras, Nissan y otros fabricantes de automóviles podrían verse obligados a aumentar los precios de venta, dicen los expertos de la industria, incluso en los modelos económicos dirigidos a los compradores más sensibles al precio.

Es otro gran dolor de cabeza sobre todo para Nissan, que está en problemas, dada su dependencia tanto del mercado estadounidense como de la producción mexicana. El año pasado, los principales fabricantes de automóviles japoneses exportaron desde México casi 880,000 vehículos a Estados Unidos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de México.

Si bien la camioneta Tacoma de Toyota fue el modelo más exportado, Nissan tuvo la mayor participación entre los fabricantes, representando más de un tercio, con 327,000 vehículos, según los datos.

El Sentra fue el modelo más exportado de Nissan, con 180,000 sedanes compactos que cruzaron la frontera. El precio inicial del coche es de 21,590 dólares, según el sitio web de Nissan.

“La razón por la que los autos se fabrican en México es porque los costos son bajos, lo que permite a los fabricantes producir vehículos económicos allí. Muchos de esos autos que se fabrican en México son modelos cuyos precios son difíciles de subir, o si se sube, solo se puede subir un poco”, dijo Koji Endo, jefe de análisis de acciones de SBI Securities.

Depresión en ventas

Goldman Sachs cree que los aumentos de precios relacionados con los aranceles deprimirán las ventas y las ganancias operativas de los fabricantes de automóviles japoneses en el año financiero actual.

En sus balances totales globales, Mazda podría sufrir el mayor impacto, con una reducción del 59% en sus beneficios, seguida de Nissan, con una caída estimada del 56%, según estimaciones de Goldman Sachs. Toyota, el fabricante de automóviles más vendido del mundo, experimentaría una caída del 6% y Honda del 8%.

Estas son noticias especialmente malas para Nissan, que ya atraviesa dificultades en Estados Unidos debido al envejecimiento de su gama de productos y la falta de modelos híbridos. La armadora recortó su previsión de beneficios tres veces en el ejercicio fiscal que acaba de finalizar y su deuda ha sido rebajada a “basura”.

El nuevo director ejecutivo de Nissan, Iván Espinosa, de 46 años y ciudadano mexicano, quien anteriormente fue su jefe de planificación, ha prometido reducir drásticamente el tiempo que la compañía tarda en desarrollar nuevos vehículos.

La lentitud en la toma de decisiones en Nissan fue una de las razones por las que sus negociaciones de fusión con Honda fracasaran en febrero, según informó Reuters anteriormente.

Sin comentarios

Nissan se negó a comentar sobre sus planes para abordar los aranceles. Toyota, que se beneficia de una diversa gama que abarca camionetas y vehículos de lujo Lexus, ha declarado que planea mantener sus operaciones actuales por el momento en cuanto a precios y aranceles.

Honda se negó a comentar directamente sobre el anuncio arancelario de Trump, afirmando que considerará minimizar los suministros transfronterizos dentro de Norteamérica. Señaló que podría necesitar considerar la reestructuración de su red de producción y cadena de suministro si Estados Unidos mantiene los aranceles a largo plazo.

Honda planea fabricar su Civic híbrido de próxima generación en el estado estadounidense de Indiana, en lugar de México, para evitar posibles aranceles, según informaron a Reuters el mes pasado personas familiarizadas con sus planes.

Impactos

James Hong, jefe de investigación de movilidad en Macquarie, estima que los aranceles, si se trasladan íntegramente a los consumidores, significarían en la práctica un aumento del 20%, ya que los impuestos se calculan sobre el precio de transferencia del vehículo, en lugar del precio de venta al público.

Aun así, el 20% supone una considerable sorpresa para los compradores del Sentra, que ya lidian con la inflación.

La mayoría de los fabricantes de automóviles tampoco pueden trasladar la producción de México a Estados Unidos, debido a la falta de capacidad de producción disponible en ese país, afirmó Hong.

En cambio, es más probable que los consumidores opten por modelos más económicos, incluyendo el mercado de autos usados, que también podría experimentar incrementos en precios.

Alrededor del 27% de las ventas de Nissan en Estados Unidos provienen de México, en comparación con el 13% de Honda y el 8% de Toyota, según S&P Global Mobility.

Nissan ha estado produciendo autos en México desde 1966, cuando abrió su primera planta de fabricación fuera de Japón. Toyota, Honda y Mazda le siguieron después. La primera planta estadounidense de Nissan abrió en Smyrna, Tennessee, en 1983.

Los fabricantes de automóviles globales han ayudado a México a convertirse en el principal exportador a Estados Unidos con 476 mil millones de dólares en bienes enviados en 2023, según datos del FMI.

Beneficio cambiario

La moneda débil del yen de Japón puede resultar, una vez más, una gracia salvadora para los fabricantes de automóviles, aumentando las ganancias cuando las ganancias del extranjero se traen a casa.

Dado que los fabricantes de automóviles japoneses tienden a planificar en ciclos de varios años, los automóviles importados a Estados Unidos se venden a precios que, en términos de yenes, son considerablemente más altos que hace tres años, cuando probablemente establecieron los parámetros para el ciclo actual, dijo Seiji Sugiura, analista de Tokai Tokyo Intelligence Laboratory.

El yen se cotizaba a unos 150 por dólar el miércoles, en comparación con los 122 de hace tres años. “Si este nivel actual de alrededor de 150 yenes por dólar se mantiene durante un tiempo, aún podrían obtener ganancias incluso con aranceles del 25%”, afirmó Sugiura.

Los fabricantes de automóviles también podrían optar por subir los precios de algunos modelos en lugar de hacerlo de forma generalizada, según Ken Miyao, director ejecutivo de la empresa de investigación Carnorama Japan.

Nissan ha elaborado varios escenarios que puede utilizar una vez que las políticas arancelarias estén claras, según declaró el director ejecutivo Espinosa la semana pasada. Dadas las finanzas de Nissan, podría ser la primera en actuar, añadió Miyao. “Quizás Nissan no tenga otra opción y tenga que subir los precios primero”.

 

 

 

 

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