Suma IED México 36,862 mdd al cierre de 2024: Balanza de pagos anual 

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Hacia finales del año, la preocupación sobre la incorporación “de diversas políticas de la administración entrante en Estados Unidos” contribuyó a generar volatilidad en los mercados, anotó el banco central mexicano al presentar los datos

La inversión extranjera directa (IED) en México cerró el año pasado en 36,862 millones de dólares (mdd), un crecimiento marginal respecto a la IED del cierre del 2023, de 36,466 mdd, según datos de la balanza de pagos anual de 2024 publicados por el Banco de México.

Del monto total, las nuevas inversiones ascendieron a 3,169 mdd, mientras que las reinversiones sumaron 28,710 mdd; el renglón de cuentas entre compañías reportó un monto de 4,994 mdd.

El país captó el grueso de la inversión extranjera directa durante el primer trimestre del año, con un monto por 27,052 mdd, mientras que a partir del segundo trimestre el ritmo languideció: entre abril y junio se registró una IED de 6,081 mdd, que descendió a 3,062 mdd en el tercer trimestre, y que concluyó en 676 mdd en el cuarto trimestre.

Banxico destacó que, en el ámbito interno, los mercados financieros nacionales mostraron periodos de volatilidad debido a eventos tanto externos como “idiosincráticos”, lo que suscitó una “notoria depreciación” del tipo de cambios a partir de junio.

“En este entorno, en 2024 la economía mexicana siguió captando recursos financieros por concepto de inversión directa”, señaló.

El banco central mexicano indicó que el año pasado, la cuenta corriente registró un déficit por 5,986 mdd, mientras que la cuenta de capital resultó deficitaria en 68 mdd.

El endeudamiento neto en la cuenta financiera del país con el resto del mundo, a su vez, implicó una entrada de recursos por 3,475 mdd, lo que incluyó el aumento de los activos de reserva por 13,876 mdd.

El déficit de la cuenta corriente fue resultado de créditos por 768,440 mdd y débitos por 774,426 mdd. Como proporción del PIB, el déficit de la cuenta corriente se ubicó en 0.3% al cierre del año pasado, esto es, en el mismo nivel que en 2023.

Banxico señaló que el saldo negativo de la cuenta corriente se derivó de la combinación de un déficit en la balanza de bienes y servicios por 16,269 mdd, producto de un déficit en la balanza de ingreso primario por 54,001 mdd, así como por un superávit en la balanza de ingreso secundario, de 64,284 mdd.

A lo largo del 2024, los mercados financieros internacionales estuvieron sujetos a episodios de volatilidad motivados por diversos factores, como fluctuaciones en el apetito por riesgo, incertidumbre alrededor del desempeño de la economía de EU, así como “cambios en las expectativas de política monetaria en ese país”, dijo el Instituto central en el reporte.

Hacia finales del año, la preocupación sobre la implementación de diversas políticas de la administración entrante en Estados Unidos también contribuyó a generar volatilidad en dichos mercados, resaltó.

El conjunto de eventos reportados a lo largo del año pasado condujo a salidas netas en inversión de cartera del orden de los 7,600 mdd, agregó el Banxico, donde el renglón de “otra inversión” también resultó deficitario, en 5,500 mdd.

Nubarrones

Analistas coincidieron que si bien las cifras de la balanza de pagos del año pasado fueron buenas, la perspectiva de este año apunta a la cautela y la incertidumbre.

“Es previsible que durante 2025 la cuenta corriente muestre un mayor déficit, explicado por las tensiones comerciales con Estados Unidos, y el menor crecimiento económico esperado.

“Más aún es previsible que el ahorro privado disminuya ante la expectativa de menores tasas de interés locales, restando holgura para absorber el impacto del elevado déficit público”, mencionó Luis Adrián Muñiz, de la firma de corretaje Vector.

Yazmín Selene Pérez y Cintia Gisela Nava, de Grupo Financiero Banorte anotaron en un reporte que la incertidumbre comercial será un tema dominante a lo largo del periodo, incorporando el escenario base de la entidad de un crecimiento del PIB del 1.0% para 2025.

Las expertas señalaron que la moderación de la demanda interna pueda prevalecer al menos durante la primera mitad del año, con un mejor dinamismo del consumo frente a la inversión.

Mencionaron que habría una resiliencia de la demanda externa, “con distorsiones modestas por tensiones sobre la política comercial en EE. UU”, así como cierta relajación de la política monetaria, tomando en cuenta que la tasa de interés en México permanece en la parte alta de su nivel neutral.

“En este contexto, la incertidumbre será el tema prevaleciente, siendo ésta provocada principalmente por la visión de proteccionismo del gobierno estadounidense en materia comercial, pero también por el replanteamiento de políticas clave incluyendo migratoria y de

Seguridad”, anotaron.