IMCO: ¿Las mujeres gobiernan mejor en México?

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Según el IMCO, donde gobiernan mujeres hay más escolaridad, más empleo, más médicos, menos informalidad y una menor brecha salarial.

A partir del próximo 1 de octubre, además de la primera mujer presidente de México, habrá 13 gobiernos estatales encabezados también por una mujer.

Sin embargo, ¿existe alguna diferencia en la forma de gobernar entre hombres y mujeres?

De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) cuando gobiernan las mujeres se ven diferencias en escolaridad ya que, en promedio, “las personas cuentan con medio año más de nivel educativo en comparación con los gobiernos liderados por hombres”.

Además existe mayor participación en el mercado laboral toda vez que “la proporción de personas en el mercado laboral alcanza 43% frente a 41% cuando los gobiernos están liderados por hombres”.

En cuanto a los niveles de calidad de vida, el IMCO analizó indicadores como la disponibilidad del personal médico, la participación ciudadana y la informalidad laboral.

En los estados gobernados por mujeres hay mayor personal médico. Es decir, “hay 3.3 médicos o enfermeros por cada mil habitantes en comparación con 2.8 en los estados gobernados por hombres”.

Además, “la informalidad es de 53% mientras que es de 57% en los gobiernos estatales liderados por hombres”.

Incluso, en los gobiernos encabezados por mujeres hay una mayor participación femenina en el mercado laboral y una menor brecha de ingresos por género.

“Por cada 100 pesos que gana un hombre en promedio, una mujer gana 86 pesos cuando hay una gobernadora y 83 cuando hay un gobernador”, detalló el IMCO.

PERO “NO HAY EVIDENCIA”

Pese a todo lo anterior, el IMCO concluyó que “hasta el momento, no hay suficiente evidencia que indique que mujeres y hombres logren resultados diferentes a nivel estatal en México al considerar variables que miden la competitividad”.

“Es probable —agregó— que el género de la persona que gobierna tenga en sí mismo un poder predictivo limitado para explicar variaciones en los indicadores que miden la competitividad de las entidades federativas”.

Por ello, concluyó el IMCO, “dado que los efectos asociados al liderazgo tardan en materializarse en el tiempo, se sugiere la necesidad de diseñar modelos complementarios para medir si existen diferencias por género en la manera de gobernar”.