Incrementos salario mínimo no repercutió en pérdida de empleos

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La mesa de discusión sobre el nuevo salario mínimo para 2024 inicia a más tardar el último de este mes, donde, nuevamente, patrones y sindicatos anticipan incrementos de doble dígito, que van desde un 12.8% a un 25%

Debido a que México tiene un mercado laboral altamente concentrado, los incrementos de dos dígitos al salario mínimo observados entre 2018 y 2022 no han tenido repercusiones en la pérdida de empleos, indica un working paper de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).

Por el contrario, los incrementos de doble digito al salario mínimo en ese periodo lograron sacar de la pobreza a 4.1 millones de personas, aseveraron los responsables de la publicación, Marco Antonio Gómez Lovera y Luis Felipe Munguía.

“La elasticidad de la pobreza al salario mínimo de -0.36 se puede interpretar que por cada 10% que ha aumentado el salario mínimo la pobreza se redujo en 3.6%”, sostuvieron los funcionarios.

La discusión sobre el incremento al mínimo está en su parte final, puesto que la Ley Federal del Trabajo contempla que trabajadores y patrones disponen de un término que vence “el último de noviembre”.

En su artículo 94, la ley señala que los salarios mínimos se fijarán por una Comisión Nacional integrada por representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno.

La Dirección Técnica del Conasami deberá presentar ante el Consejo de Representantes elementos técnicos a considerar en el proceso de negociación para fijar el salario mínimo 2024.

Los salarios mínimos se fijan cada año y comienzan a regir el primero de enero del año siguiente.

Focos amarillos

Gómez y Munguía resaltaron que si bien el aumento al salario mínimo “prácticamente no tuvo ningún impacto en el empleo” y, por el contrario, redujo la pobreza a través del aumento en el ingreso y el consumo en el mercado interno, advirtieron que “no se puede seguir incrementado de manera indefinida”.

El salario mínimo en México en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador ha incrementado un 16% en 2019; un 20% en 2020; un 15% en 2021 y un 22% en 2022, en tanto que para este año se fijó un aumento de 20%.

“Aunque aún hay espacio para su crecimiento, tiene que alcanzar un punto óptimo donde no se pierdan empleos y las personas trabajadoras tengan un salario digno”, alertaron los expertos.

A principios de este mes, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), José Medina Mora, dijo que el organismo patronal propondrá un incremento de 12.8% al salario mínimo para el próximo año.

Líderes sindicales, por su parte, han adelantado su intención de buscar un alza de 25%.

Limitantes

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, hasta octubre de este año, en el acumulado, el número de trabajadores inscritos ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) promedió 21 millones 882 mil 599, donde, en promedio, 18 millones 869 mil 914 correspondieron a empleos permanentes, y el resto a trabajo eventual.

La estadística arroja que en 2022, promedió 21 millones 186 mil 048 trabajadores, con 18 millones 354 mil 239 con empleos permanentes, mientras que en 2021 fue de 20 millones 314 mil 005, en promedio, con 17 millones 541 mil 384 empleos permanentes.

En el 2020, cuando se presentó la pandemia desatada por el Covid-19, México reportó un promedio de 19 millones 926 mil 017 trabajadores afiliados al IMSS, mientras que en el arranque de la actual Administración, en 2019, había 20 millones 440 mil 029.

En 2016 se contabilizaron en promedio 18 millones 401 mil 344 personas con un empleo formal; en 2017, un total de 19 millones 203 mil 608, en tanto que en 2018, en el último año del presidente Enrique Peña Nieto, el promedio reportó a 19 millones 982 mil 627 trabajadores.

Los funcionarios de la Conasami destacaron, además, “la efectividad” de los programas sociales de esta Administración.

Dijeron que por cada incremento del 10% en el monto del programa Pensión para el Bienestar, la pobreza se redujo en 13%, pero que, dado que el aumento al mínimo ha sido mayor, el impacto de este último es más alto.

“En el caso de la pensión para adultos mayores, la limitación es fiscal; no se puede seguir incrementando indefinidamente el monto de la pensión, sobre todo porque la población adulta mayor crece también cada año, sin medidas de política orientadas a su financiamiento”, alertaron.