Empujón digital en empresas de Latinoamérica

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    Daniel Cabrera

    El pasado lustro ha sido fundamental en el proceso de transformación tecnológica para los países latinoamericanos. Si bien aún no han logrado colocarse a la vanguardia, si han asentado e impulsado las bases de este cambio. Con la pandemia por el COVID-19, la economía se cimbró y redundó en una suerte de ‘empujón digital’ en la adopción y aprovechamiento de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los procesos productivos.

    La crisis pandémica trajo como resultado una aceleración en la adopción y transformación digital de las empresas de la región. Foto: 123RF

    La crisis sanitaria ha resultado en un impulso para que los agentes económicos incorporaran estas tecnologías en procesos como el teletrabajo, comercio electrónico, IoT, Big Data, ente otros. La apropiación y uso de tecnologías y procesos digitales no es uno que se pueda dar de golpe, sino que está condicionado a la disponibilidad, precios, costos, inversiones, regulación, capacitación, entre otros factores que habilitan la transformación digital.

    Pese a lo anterior, esta no ha sido la realidad de toda la industria, siendo los grandes grupos empresariales, en particular del sector servicios, los que han podido adaptarse y beneficiarse de este empujón. En contraste, empresas de menor tamaño y alcance se han quedado rezagadas. La inequidad en el cambio tecnológico puede acarrear desequilibrios en los mercados, tanto nacionales como globales, en razón de excluir del progreso a las MiPyMEs e industrias primarias.

    Es menester repasar el estado de la transformación digital en Latinoamérica como punto de partida para dimensionar los esfuerzos necesarios para hacer extensible a todas las empresas e industrias, los beneficios y eficiencias que ha traído consigo la transformación digital.
     
    Estado de Transformación Digital en Latinoamérica

    A continuación, se provee un diagnóstico del nivel de digitalización de la empresas de los principales mercados latinoamericanos, previo a la aceleración y profundización en el acceso y uso de la conectividad y tecnologías de la información en procesos productivos, impulsadas por la crisis pandémica del virus SARS-CoV-2.

    La economía más grande y líder digital de la región, Brasil, reportó que al cierre del 2019, 98 por ciento de sus empresas contaban con acceso a internet. En cuanto a plataformas de comercio electrónico, 76 por ciento de las grandes empresas tiene presencia en estas, en tanto que en medianas y pequeñas empresas alcanzaba niveles de 76 y 69 por ciento respectivamente. Esto posiciona a las empresas brasileñas como punta de lanza respecto a  sus homólogas latinoamericanas para enfrentar la pandemia.

    A finales del 2018, en Chile, 99 por ciento de las grandes empresas y 91 por ciento de las PyMEs contaban con acceso a internet, en tanto que 14 por ciento de estas tenían una plataforma de comercio electrónico, de acuerdo con el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo. Asimismo, Chile pasó de ser un ‘Principiante Digital’ de nivel medio a un ‘Intermedio Digital’ entre 2018 y 2019, de acuerdo con el Índice de Transformación Digital de Empresas (ITD) de la Cámara de Comercio de Santiago.

    Transformación Digital de las Empresas Latinoamericanas, 2018-2019
    (Proporción del Total de Empresas, %)

    Fuente: The Competitive Intelligence Unit con información de Órganos Estadísticos Nacionales

    En Colombia, un estudio realizado en 2018 por el Departamento Nacional de Estadística (DANE), encontró que la segmentación por tipo de actividad industrial repercute en la demanda y en el nivel de adopción de herramientas digitales por parte de las empresas. En el sector servicios, 97 por ciento de las empresas del país cuentan con internet, en el Comercial 65 por ciento y en el Industrial-manufacturero, 52.8 por ciento. Al cierre de 2018, 63 por ciento de las MiPyMEs tenía acceso a internet y 30 por ciento presencia en plataformas de comercio electrónico.

    En México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las medianas y grandes empresas han sido las líderes en transformación digital durante el último lustro. A finales de 2018, 91.9 por ciento de ellas contaban con acceso a internet, en tanto que para el pequeño empresariado esta cifra fue de 81.2 por ciento y para las microempresas de 17.1 por ciento, siendo estas las más rezagadas en adopción de la conectividad y por lo mismo las más vulnerables ante la pandemia.

    El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) de Perú, registró que en 2018, 92.6 por ciento de sus empresas tenían acceso a internet, sin embargo, se encontraban fuertemente rezagadas en términos de despliegue de plataformas de comercio electrónico, pues sólo 7 por ciento de ellas contaba con presencia en una plataforma. Esta situación dejó a muchas empresas propensas a cerrar sus operaciones durante la crisis sanitaria.

    En México, de acuerdo con el INEGI, las medianas y grandes empresas han sido las líderes en transformación digital durante el último lustro. Foto: 123RF

    Por último, en Uruguay, la Cámara de Comercio y Servicios reportó que en 2019, 60 por ciento de las grandes empresas comercializaba bienes y servicios por la vía digital, en el caso de las empresas medianas esta cifra se reduce a 35 por ciento y, a 23 y 16 por ciento para el pequeño y micro empresariado. A pesar de contar con un alto avance en esta área, la diferencia entre los niveles de presencia de las grandes empresas y las micro-pequeñas en plataformas de comercio electrónico se verá perfectamente reflejado en las tasas de sobrevivencia durante la pandemia.

    La crisis pandémica trajo como resultado una aceleración en la adopción y transformación digital de las empresas de la región. Así, los niveles de uso e implementación de las TIC en los procesos productivos han evolucionado para nunca regresar a sus niveles previo a la llegada del COVID-19. Esta nueva realidad empresarial ha detonado eficiencias en la operaciones, aumentos en la productividad, reducciones de costos y la creación de nuevas oportunidades de generación de ingresos para las células productivas latinoamericanas.

    Esto último se verá reflejado en próximas estadísticas sobre el estado de transformación digital de las empresas en Latinoamérica.