Ciudades integrales: La nueva forma de vivienda

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Las ciudades “Todo en Uno”  son el futuro de la vivienda en nuestro país, afirman expertos. Mejorar la calidad de vida de sus habitantes y cuidar el medioambiente, son los objetivos principales de estas nuevas comunidades.

Baja California fue el primer estado de la República Mexicana en adoptar una tendencia que ya se está expandiendo a nivel mundial: la construcción de ciudades integrales. Ahora, Guanajuato es el segundo estado en seguir los pasos que han implementado países como España y Brasil, que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de los habitantes de una región.

Y como estas ciudades, además de estar destinadas a mejorar la calidad de vida de sus pobladores, también lo están para favorecer el cuidado del medioambiente, se les ha dado el nombre de Desarrollos Urbanos Integrales Sustentables (DUIS).

*El Rehilete, en Villagrán, Guanajuato, es la segunda ciudad integral en México. La primera está en Baja California.

* A nivel nacional, el gobierno federal tiene estimado que en 20 años México requerirá unas 20 millones de viviendas más.


La finalidad de los DUIS es impulsar las ciudades más densas y compactas, integrar sistemas de transporte público eficiente, no 100% motorizado; propiciar la mezcla de uso de suelo y consolidar una red coherente de vialidades que se distribuya jerárquicamente. Además, ante el cambio climático, reforzar las actividades de prevención y atención a riesgos naturales, impulsar el reciclaje de desechos, el uso eficiente de la energía y los recursos naturales.

“Hoy en día tenemos un gran reto, el de responder a la necesidad de vivienda y suelo servido para el crecimiento sustentable de nuestras ciudades. Los nuevos asentamientos deben ser planeados como ciudades integrales, que no pongan en riesgo el suelo, el agua o los recursos energéticos requeridos para las generaciones futuras, y donde sus habitantes se vean favorecidos por la diversidad social y de los servicios”, explica el arquitecto Francisco Bermejo, de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Según la Sedesol y otras dependencias de gobierno como Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), Secretaría de Energía (Sener), Secretaría de Economía (SE), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), Pro México, Banobras, Infonavit, Fovissste y Fonatur, el crecimiento urbano en México durante los últimos 50 años ha sido exponencial y plantea un crecimiento demográfico aún mayor en los próximos años.

Hoy, en México existen alrededor de 108 millones de habitantes, de los cuales el 72% es población urbana, residente en 382 ciudades del país de más de 15,000 habitantes que conforman el sistema urbano nacional, mismo que, según las expectativas de las dependencias gubernamentales antes mencionadas, se incrementará en los próximos años. A nivel nacional, el gobierno federal tiene estimado que en 20 años México requerirá unas 20 millones de viviendas más.

Por ello, la forma de hacer vivienda en este país tiene que cambiar. Ariel Cano, director general de la Conavi, explica que la construcción de vivienda social involucra cuatro fases: la selección y adquisición de tierra con la vocación adecuada, es decir, que en realidad sirva para la construcción de hogares; planeación y desarrollo de infraestructuras; edificación de la vivienda y la individualización de la misma.

“En el Rehilete hemos realizado ya las dos primeras fases, el resto queda en manos de los expertos en construcción de vivienda. Pretendemos ser una incubadora para desarrolladores medianos y pequeños. Estamos convencidos de que éste es el futuro de la vivienda en México. Si la construcción de vivienda fuese un maratón de 42 kilómetros, en el Rehilete el desarrollador de vivienda arrancaría del kilómetro 34”, afirma Jorge Americus, director general de Urbanizadora del Bajío (UBSA).

El Rehilete –el segundo DUIS de México, ubicado en el municipio de Villagrán, Guanajuato- es el primer desarrollo integral sustentable para vivienda popular de la zona del centro del país y cuenta con una superficie de 158 hectáreas con capacidad para albergar a más de 10,000 familias.

Entre los municipios de Cortázar y Celaya, el Rehilete atenderá una demanda de vivienda creciente de esta zona industrial que a diario recibe a 30,000 trabajadores, y está planeado para evitar el crecimiento desordenado y contribuir a mejorar la calidad de vida de sus residentes.

Este desarrollo está  especialmente pensado para ser ocupado por gente de bajos recursos. Del total de desarrollo de vivienda, 30% albergará vivienda  económica dirigida a familias con ingresos entre dos y cuatro salarios mínimos; 40% de vivienda para familias con ingresos de cuatro a seis salarios mínimos, y 30% de vivienda tradicional y de interés social para familias con ingresos de hasta ocho salarios mínimos.

El Rehilete será una ciudad dentro de otra ciudad, un espacio donde los pobladores no tendrán que transportarse largas distancias para poder ir al supermercado, a la escuela, a sus zonas de trabajo, porque la tierra ya está etiquetada para albergar los servicios que necesita la comunidad: más de 20,000 metros cuadrados para educación y cultura; más de 21,000 para equipamiento deportivo y un total de 167,191 metros cuadrados de equipamiento incluyendo servicios de salud, comunitarios y centros recreativos.

Antes de la construcción de casas ya se cuenta con una planta de tratamiento de agua, pozos de agua potable, ciclovías, rutas para transporte público, paraderos de autos y bicis e inmobiliario urbano.

También hay lugares reservados y etiquetados para el establecimiento de guarderías, escuelas, clínicas, mercados, áreas deportivas y centros culturales y comerciales.

La mayoría de las familias que habitarán en el Rehilete requieren una segunda fuente de ingresos que proviene del comercio o prestación de servicios. Precisamente por ello, se busca que sea un desarrollo auto sostenible económicamente a nivel comercial y de prestación de servicios, por lo que se construyó en la avenida principal una tira comercial que podrán utilizar tanto los vecinos del Rehilete como los comerciantes cercanos.

Recientemente, el Infonavit descubrió que entre el 10 y el 14% de la vivienda financiada por los grandes desarrolladores se encuentra en estado de abandono, lo cual puede ser atribuible a que se han edificado en las periferias de las ciudades, en zonas carentes de servicios, comercios, espacios públicos de calidad y que priorizan el uso del automóvil.

El Infonavit también reveló que los habitantes de este tipo de desarrollos periféricos gastan alrededor del 30% de su sueldo en transporte, lo que representa frecuentemente un gasto mayor que las mismas hipotecas de la vivienda.

“El desarrollo habitacional no debe reducirse a las construcciones de vivienda. Requiere de espacios que permita la generación de empleos, la convivencia de la comunidad, en donde las familias puedan desarrollarse sin tener que invertir más tiempo en desplazarse a sus lugares de estudio y trabajo”, explica Javier Gavito, director general de Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), una de las dependencias federales que forman parte del llamado Grupo de Promoción y Evaluación de DUIS (GPEDUIS).

El valor agregado del Rehilete a la iniciativa DUIS es el modelo de negocios, en el que se permite la participación de entidades especializadas al fragmentar la cadena de valor y sobretodo, permitir el acceso a empresas desarrolladoras de vivienda de cualquier tamaño.

Mayra Zepeda

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