Ocean Garden bajo sospecha

Bancomext inició el proceso de privatización de la empresa Ocean Garden, aún cuando  la Auditoría Superior de la Federación descubrió una deuda irregular en la paraestatal superior a los 105 millones de dólares y acusó a su presidente ejecutivo por un presunto quebranto patrimonial cercano a los 11 millones de pesos

Nancy Flores

En sólo cinco meses, Ocean Garden, la paraestatal mexicana líder en la comercialización de camarón, podría convertirse en una compañía privada para formar parte de la escasa lista de desincorporaciones que, hasta ahora, ha logrado concretar el gobierno de Vicente Fox.

Sin embargo, el agente financiero encargado de la venta, el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), tendrá que restar de la oferta ganadora del proceso internacional de licitación más de 150 millones de dólares, luego de que la administración a cargo de Ocean Garden autorizó la contratación de pasivos bancarios.

Con exportaciones anuales por al menos 250 millones de dólares, Ocean Garden Products Inc. (OGP), con sede en Miami, intentará ser vendida por cuarta ocasión en un proceso cuyo primer antecedente de desincorporación se dio en noviembre de 1991, con la efervescencia de las privatizaciones.

En ese contexto, el entonces primer mandatario Carlos Salinas de Gortari emitió la resolución presidencial para desincorporar del gobierno federal a la  comercializadora. Después le sucedieron tres intentos más de venta, 1993, 1994 y 1995, en los cuales intentaron adquirirla compañías como el Grupo Herdez y Grupo Desc.

En 1993, William Karam, presidente del Grupo Hidrosina, operador de estaciones de servicio y gasolineras, presentó, en asociación con armadores de camarón,  una oferta para adquirir Ocean Garden; sin embargo, el proceso se declaró desierto ante el bajo monto de las posturas.

Ahora, a un año y medio de que concluya el sexenio encabezado por Vicente Fox, Bancomext –poseedor de las acciones de Ocean Garden desde 1996– reactiva el proceso suspendido desde la administración de Ernesto Zedillo; pero la venta se da en medio de severas acusaciones hechas por la Auditoria Superior de la Federación (ASF), que involucran a funcionarios de primer nivel.

Según se desprende de una amplia investigación elaborada por la ASF, el presidente ejecutivo de OGP, José Antonio Díaz Martínez, está implicado en un presumible daño patrimonial superior a los 3 millones de pesos, así como en un supuesto desvío de recursos por más de 7 millones de pesos, ocurridos en los ejercicios fiscales de 2003 y 2004, respectivamente.

Otra irregularidad encontrada por el máximo órgano de fiscalización del Congreso de la Unión, corresponde a la contratación de un financiamiento externo por 85 millones de dólares sin autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). En este caso, la ASF considera que lo más grave es el riesgo de que se asuma como deuda pública.

En el Informe de la revisión y fiscalización de la cuenta pública 2003, el órgano de vigilancia advierte que “en caso de que se desincorpore Ocean Garden Products Inc., existe el riesgo de la asunción de pasivos por parte del gobierno federal”.

Pese a estas observaciones, la administración de Héctor Reyes Retana en Bancomext no sólo reinició la venta de las acciones, sino que lo hizo un mes antes de que se venciera el plazo fijado por la ASF, para que OGP solventara las irregularidades señaladas.

Salvador Rojas Aburto, director general adjunto de Promoción y Negocios de Bancomext, explica que la decisión de vender esta paraestatal se tomó desde el año pasado, y que se da ahora porque la negociación “realmente” tomó este tiempo. “¿Es coincidencia? No. De hecho, desde 1995, cuando se detiene el último proceso y se toma un acuerdo en el que se transfieren las acciones de Ocean Garden al banco, mantiene una condición suspensiva.

“Es decir que, la Comisión Intersecretarial de Desincorporación decide transferir Ocean Garden y también suspende el proceso de venta, hasta en tanto la siguiente administración decida la pertinencia de la misma; así llega a Bancomext, con esas condicionantes. La decisión de venta se tomó hace mucho tiempo, sólo que estaba suspendida y hasta ahora la reabrimos, porque el proceso así está justificado, como una reapertura”, afirma el funcionario.

 

El daño patrimonial

 

Al cierre de esta edición, el presidente ejecutivo de Ocean Garden busca solventar ante la ASF el supuesto desvío de recursos cometido en su administración, por un monto total de 11 millones 550 mil pesos, de los cuales 3 millones 769 mil corresponden al ejercicio fiscal 2003, y 7 millones 780 mil pesos a 2004.

Durante su investigación, la Auditoria Superior de la Federación, a cargo de Arturo González de Aragón, descubrió que los millonarios recursos se destinaron a la promoción de la asociación privada Consejo Mexicano del Camarón (CMC), creada a mediados de 2003.

El análisis de la ASF revela que hace un par de años, sin retirarse del cargo público que aún ostenta, José Antonio Díaz Martínez también asumió la presidencia del recién creado consejo, cuyo objetivo principal consiste en fomentar el consumo del camarón mediante campañas publicitarias.

El informe señala que “en las oficinas de San Diego, California, se determinó que en 2003, OGP realizó pagos con recursos públicos por 326 mil 600 dólares (3 millones 769 mil 789 pesos) por concepto de publicidad y propaganda para promover al Consejo Mexicano del Camarón, que es una institución privada (asociación civil) ajena a la empresa, cuyo presidente lo es también de Ocean Garden”.

En este sentido, el órgano de vigilancia dictaminó que al disponer de recursos públicos, estos pagos están fuera del marco legal. Además, advierte que “de enero a septiembre de 2004, OGP gastó recursos públicos por 676 mil 600 dólares (7 millones 780 mil 789 pesos) que, sumados con el monto anterior totalizan un millón 3 mil 200 dólares”.

Para Salvador Rojas el gasto es “perfectamente justificable”, pues al igual que cualquier empresa comercializadora, la paraestatal tiene que publicitar sus productos. “Tradicionalmente, Ocean Garden contrataba servicios de promoción o de mercadotecnia para que se hicieran esto, pero el año pasado encontró una estrategia para publicitar su producto y para publicitar a México; porque el camarón mexicano tiene una distinción en el mercado. Entonces Ocean Garden diseñó una estrategia de publicidad, y creó unas marcas registradas que le renta al Consejo Mexicano del Camarón, que es una sociedad privada que le paga a Ocean Garden por el servicio, por usar estos estampados de México Calidad Única”.

El director de Promoción y Negocios de Bancomext explica que la única relación que hay entre el Consejo Mexicano del Camarón y la paraestatal, es precisamente el uso de las marcas, se trata de una contraprestación, pero aquí el que paga es el CMC, no al revés, afirma.

El funcionario agrega que “obviamente, Ocean Garden incurrió en costos cuando registró las marcas; y lo que solicita la Auditoria Superior de la Federación es que evidencie el gasto del registro de estas marcas, ahí es en donde está el problema. Ahora,  OGP está trabajando para demostrar el beneficio de las marcas y cuánto se gastó. La confusión se da porque todo mundo piensa que las marcas son del Consejo, pero no, son de Ocean Garden”.

No obstante esta explicación, la entidad fiscalizadora emitió un pliego de observaciones en el que resuelve: “con la revisión practicada, se presume un probable daño y/o perjuicio al patrimonio de la Hacienda Pública Federal, por un monto de 3 millones 669 mil 789 pesos, por realizar pagos con recursos públicos por 326 mil 600 dólares por gastos de publicidad y propaganda para la promoción del Consejo Mexicano del Camarón, en incumplimiento del artículo 58 de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales”.

En cuanto a los 7 millones de pesos correspondientes al ejercicio fiscal 2004, la ASF solicitó al Órgano Interno de Control de Ocean Garden que realice las investigaciones y, en su caso, inicie el procedimiento de responsabilidad administrativa correspondiente a los servidores públicos responsables de realizar pagos con recursos públicos, efectuados de enero a septiembre de 2004, por 676 mil 600 dólares (7 millones 780 mil 789 pesos), cuyo destino fue la publicidad y propaganda para promover al Consejo Mexicano del Camarón, institución privada ajena a OGP.

Y aunque el funcionario de Bancomext considere saldada esta cuenta, el órgano de vigilancia recomienda al presidente ejecutivo de OGP que defina, junto con su consejo de administración, cómo se le devolverán los recursos públicos, por 326 mil 600 dólares, a la entidad.

 

La respuesta oficial de OGP

 

El informe de la Auditoria Superior de la Federación, que actualmente es analizado en la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, revela que Ocean Garden justificó la millonaria erogación a favor de la asociación civil, con un contrato signado un mes después de que la paraestatal cubriera el último pago por concepto de publicidad y propaganda.

Según el documento, OGP manifiesta que “con el propósito de maximizar los precios de comercialización de los productos marinos e impulsar la imagen del camarón mexicano como el mejor del mundo, se realizaron campañas publicitarias para promover el sello Authentic Mexican Shrimp, con el rubro: Consejo Mexicano del Camarón, mediante el cual se garantiza la autenticidad de origen del producto”.

No obstante, la ASF señala que de acuerdo con la copia del contrato de prestación de servicios y licencia de uso de marcas que proporcionó la administración de Díaz Martínez, el acuerdo se celebró el 27 de octubre de 2004, y que en septiembre de ese mismo año se realizó el último pago a favor del CMC.

El convenio estipula que la paraestatal proporcionará servicios de cobro y administración de las aportaciones y cuotas sociales que efectúen los asociados del consejo, servicios de diseño y coordinación de campañas promocionales publicitarias y de relaciones públicas en México y Estados Unidos, y control de calidad de productos.

Además determina que el Consejo Mexicano del Camarón pagará mensualmente a Ocean Garden Products la cantidad de 8 mil dólares por los servicios prestados, y un millón de dólares por concepto de desarrollo del consejo y de “Camarón Mexicano”.

 

Financiamiento irregular

 

Aunque en la convocatoria de venta de Ocean Garden, Bancomext solicita a los interesados demostrar que cuentan con capital contable o patrimonio mínimo equivalente a 50 millones de pesos, el análisis de la Auditoria Superior de la Federación revela que la deuda de la paraestatal, por concepto de créditos financieros, asciende a 105 millones de dólares (mil 207 millones 500 mil pesos).

El órgano de vigilancia documenta que “OGP contrató financiamientos con dos bancos, uno en Estados Unidos por el periodo de 2002 a 2005, y otro en México con una línea de crédito de 2002 a 2009, y un préstamo subordinado de 2004 a 2005 por 85 millones y 20 millones de dólares, respectivamente”. No obstante, la ASF señala que al solicitar a los directivos de OGP los documentos que facultaron la emisión de deuda, la empresa argumentó que “no se requiere de la autorización de Hacienda, debido a que OGP es una corporación de los Estados Unidos y los financiamientos no son un riesgo para el gobierno de México”.

Sin embargo, la entidad fiscalizadora aclara que la empresa “no es una corporación de Estados Unidos, ya que está clasificada como empresa de participación estatal mayoritaria, de acuerdo con la relación de entidades paraestatales de la administración pública federal, publicada en el Diario Oficial de la Federación del 14 de agosto de 2003”.

El informe añade que se solicitó a la Dirección General Adjunta de Deuda, de la Secretaría de Hacienda, el soporte de las autorizaciones para contratar los financiamientos, pero que no se contó con ningún documento que avalara la operación.

Ante esta situación, la Auditoria Superior le requirió a la SHCP cualquier otro documento relacionado con dichas líneas de crédito. En respuesta a esta solicitud, la dependencia remitió el oficio número 305-1.2.1.-1153, fechado el 22 de octubre de 2002.

El documento dirigido a la administración de OGP señala que el órgano de gobierno de la empresa está facultado para autorizar la contratación de financiamientos internos, pero especifica que el director –Díaz Martínez– debe de informar a la SHCP sobre la operación. El oficio sentencia que la empresa “sólo puede contratar financiamientos externos con la aprobación previa de la Secretaría”.

Para la ASF, además de incumplir con estos requerimientos normativos, los créditos entrañan un problema mayor; pues “en caso de venta o liquidación de Ocean Garden Products, Inc., existe el riesgo de que la deuda tenga que ser asumida por el gobierno federal”.

 

La justificación

 

Salvador Rojas considera que la contratación de la línea de crédito está solventada y que todo el conflicto se debe a un cambio de criterio en la aplicación de la normatividad vigente.

“El problema que observó la Auditoria Superior con esta deuda de los famosos 85 millones de dólares, es que debe ser reconocida como pública. Además señala que Ocean Garden contrató esta deuda sin autorización, pero no es cierto, lo que sucedió es que ésta es una empresa muy vieja, y vino trabajando así, ahora hubo un cambio de interpretación donde nos piden que registremos la deuda de en crédito público, por eso dicen que hay una omisión y que no se registró, pero OGP presenta su presupuesto en el Presupuesto de Egresos de la Federación, es decir que el presupuesto de la empresa se autoriza año con año”.

El funcionario de Bancomext agrega que “se necesita la autorización de la Cámara de Diputados para que opere el Presupuesto Federal en el que está implícito el de Ocean Garden, entonces el tema que teníamos es si esta deuda debió haberse registrado en crédito público. La verdad es que está implícito en la autorización genérica del presupuesto, pero es una deuda que siempre ha estado y la verdad es que hasta ahora no lo requirieron”.

Rojas Aburto explica que se trata de un crédito revolvente; “es decir que tiene un ciclo, arranca en la temporada en junio o julio y entonces empieza a disponer del crédito porque Ocean Garden empieza a financiar a los productores mexicanos, y en diciembre llega al tope, pero en ese mes los productores empiezan a entregar productos, y ahora sí, en su papel comercializador, la empresa voltea al mercado de Estados Unidos y empieza a vender, a cobrar, retiene un porcentaje para su operación, le paga al productor y le paga al banco. Ése es el esquema cómo trabaja OGP”.

--En caso de que se concrete la venta, ¿los compradores asumirían la deuda?

--Por supuesto, o se liquida, pero esa ya es decisión de ellos –los compradores–. Hay dos opciones, para que los compradores utilicen esa deuda tienen que sentarse a negociar con los bancos, toda vez que la administración va a ser distinta, entonces tienen que negociar las nuevas condiciones; pero ésta ya es una relación entre privados. La otra opción es que el comprador le pague a los accionistas, le pague a los bancos y traiga su propia línea de crédito; esos son los dos esquemas.

Pese a estas observaciones hechas por el director de Promoción y Negocios de Bancomext, la ASF determinó que “se presumen hechos de los que podrían desprenderse responsabilidades administrativas de servidores públicos en ejercicio de sus funciones, debido a que se contrató un financiamiento externo por 85 millones de dólares, sin contar con la autorización de la Secretaría de Hacienda”.

Por lo que solicitó al Órgano Interno de Control de OGP que realice las investigaciones y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo para fincar responsabilidades administrativas.

Además, el máximo órgano de fiscalización recomendó al presidente ejecutivo de la paraestatal que regularice ante la Dirección General Adjunta de Deuda de la SHCP los financiamientos contratados con bancos externos, y establezca medidas de control para que, en lo sucesivo, solicite las autorizaciones correspondientes, en cumplimiento de los artículos 54 y 58, fracciones II y IV, de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales.

En el dictamen final, la Auditoria Superior de la Federación considera que Ocean Garden incumplió con los ordenamientos jurídicos y las disposiciones normativas aplicables en las circunstancias y con los principios de contabilidad gubernamental, al utilizar recursos públicos por 326 mil 600 dólares en causas ajenas a la empresa; y al no obtener las autorizaciones para la contratación de una línea de crédito por 85 millones de dólares en el extranjero.

Con un escenario adverso, el próximo 19 de septiembre Bancomext prevé concretar el proceso de privatización de Ocean Garden, empresa que comercializa el 60 por ciento de la producción camaronera mexicana.

Hasta el cierre de esta edición, José Antonio Díaz Martínez evadió dar una entrevista a Fortuna para aclarar las acusaciones que pesan en su contra.

recuadro 1

Venta ilegal de infraestructura

 

En el Informe de la revisión y fiscalización de la cuenta pública 2003, la Auditoria Superior de la Federación (ASF) documenta que la administración José Antonio Díaz Martínez vendió ilegalmente los activos de la planta industrial procesadora de Chilapa, Nayarit.

En septiembre del 2004, la maquinaria y el equipo –hasta entonces propiedad de Ocean Garden (OGP)– se ofertaron en 5 millones de pesos, pese a que un año antes la paraestatal había invertido poco más de 27 millones de pesos en el equipamiento de esas instalaciones.

Según la investigación del máximo órgano de fiscalización, el presidente ejecutivo de OGP decidió que antes de vender la planta ésta debía ser eficaz. “En la cuarta sesión ordinaria del consejo de administración, celebrada el 25 de noviembre de 2003, el presidente de OGP indicó que al inicio de su gestión no quería que la empresa operara plantas, por no ser procesadora, pero que para poder vender la planta de Chilapa decidió hacerla rentable”.

La ASF puntualiza que la venta de la maquinaria no sólo incumplió con lo establecido en la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, sino que la paraestatal no obtuvo ningún beneficio al desmantelar las instalaciones, pues para hacer rentable a la planta se necesitó una inversión de 2 millones 415 mil 600 dólares (27 millones 141 mil 700 pesos).

El informe señala que el 10 de septiembre del año pasado, Ocean Garden firmó el contrato de compra-venta con la empresa Negocios Acuícolas de la Costa, S.A. de C.V., misma que establece la reserva de dominio de la maquinaria y equipo, pero 14 días después, los 308 bienes fueron retirados de la planta.

El monto de la venta de la maquinaria y equipo de la planta ascendió a 450 mil dólares. Según el convenio, el 31 de octubre de 2004, Negocios Acuícolas de la Costa se comprometió a cubrir como pago inicial 90 mil dólares. “Del remanente del precio por 360 mil dólares se suscribieron tres pagarés por 120 mil dólares cada uno, con vencimiento al 30 de noviembre de 2005, 2006 y 2007, respectivamente.

“Sin embargo, mientras no se cubra totalmente el pago, OGP se reserva la propiedad de los bienes, por lo que sólo actúa como depositaria de éstos. Asimismo, se estableció que los posibles daños correrán por cuenta del comprador y no se afectará el precio pactado.”

Por la gravedad de los hechos, la Auditoría Superior determinó que “se presumen hechos de los que podrían desprenderse responsabilidades administrativas de servidores públicos en ejercicio de sus funciones, debido a que se realizó la venta de la maquinaria y equipo de la planta procesadora ubicada en Chilapa, Nayarit, sin obtener la autorización del Consejo de Administración de OGP y de la Secretaría de la Función Pública”.

La ASF solicitó al Órgano Interno de Control de Ocean Garden que realice las investigaciones y, en su caso, inicie el procedimiento administrativo para el fincamiento de las posibles responsabilidades administrativas sancionatorias.

Además, emplazó al presidente ejecutivo de OGP para que presente el estudio de costo beneficio realizado para efectuar la venta de la planta procesadora de Chilapa, Nayarit, e informe sobre los resultados financieros derivados de la venta, comparados contra el valor de la venta de la planta y la inversión efectuada en 2003 para hacerla productiva, y proporcione la autorización de su consejo de administración para realizar dicha operación.

recuadro 2

La privatización paso a paso

En entrevista con Fortuna, Salvador Rojas Aburto, director general adjunto de Promoción y Negocios del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), explica el proceso de venta de la paraestatal Ocean Garden Products, Inc. (OGP).

¿Cómo van las negociaciones?

Estamos iniciando el proceso de venta de Ocean Garden, que es una empresa paraestatal pero constituida en los Estados Unidos de Norteamérica. Esto es muy importante porque a la luz del mercado es un competidor más, entonces en esos mercados, y máxime en Estados Unidos, o compites con el mejor producto, en las mejores condiciones, con la mejor distribución o mejor no compites. Pero resulta que tenemos una empresa paraestatal mexicano-americana que carga con todo el lastre de la burocracia y queremos que sea competitiva en un mercado que está sufriendo una transformación estructural importantísima.

Hasta antes de 2000, el camarón era un producto de lujo en los Estados Unidos, adicionalmente, el camarón mexicano tenía un posicionamiento único en los restaurantes de gourmet; pero han pasado varias cosas: las granjas de acuacultura tailandesas, indias, chinas, ecuatorianas, brasileñas, las más importantes, producen masivamente camarón de buena talla, y entonces empieza a caer el precio. Si comparamos 2000 contra 2005, hay una caída del 40 por ciento.

Ocean Garden tenía un esquema de comercialización donde anclaba el camarón de mediano tamaño con el camarón de lujo, esto lo sigue haciendo pero el problema es que el precio del camarón de tamaño medio ha caído. Lo que necesitábamos era modernizar la empresa para poder comercializar grandes cantidades, para lo cual OGP no estaba lista.

Tradicionalmente tenía su línea de distribución, y de repente le dicen que para que salga en los números tiene que comercializar 60 millones de libras de camarón y ya no 40.

La realidad es que Ocean Garden no ha podido abrir nuevas presentaciones, nuevos mercados, no ha podido con la velocidad que se requiere. Actualmente la empresa desplaza 40 millones de libras, cifra que obviamente es insuficiente para los márgenes que tiene el negocio, entonces cuál ha sido el resultado, que del 2000 a la fecha muestra pérdidas en sus resultados y con ello ha traído una descapitalización importante del negocio.

Ocean Garden no es competitivo en manos del gobierno, tiene mucho potencial porque efectivamente el mejor camarón del mundo sigue siendo OGP, ésta es la marca más reconocida en el mundo, y tiene otras submarcas que también tienen un gran posicionamiento en el mercado, por ejemplo, el producto abulón que sigue siendo de lujo.

¿Tiene valor Ocean Garden?

Sí, tiene mucho valor, las marcas siguen siendo representativas de la calidad y de los controles que maneja OGP, pero necesita desplazar mucho más volumen y no podemos, no hemos podido. En este tiempo hemos negociado con los bancos porque tenemos problemas financieros; Ocean Garden es una comercializadora parafinanciera, es decir que además de comercializar juega un papel muy importante financiando el sector productivo en México.

¿Qué sigue?

El proceso de venta empezó el 3 de mayo, es una convocatoria pública internacional, se invita a participar a los productores. Los requisitos para los empresarios que muestren interés, fundamentalmente, es que tenga experiencia en la comercialización de productos perecederos mexicanos, no sólo camarón. Cualquier comercializador que haya trabajado productos mexicanos puede calificar como comprador.

Y luego hay temas de estructura, toda vez que el que compre va a requerir una línea de financiamiento como la de Ocean Garden, tiene que tener una solidez financiera. Estamos requiriendo un capital social de 50 millones de pesos, y el 22 de julio van a tener que establecer una garantía de seriedad por un monto considerable de otros 50 millones de pesos, una carta de crédito. El periodo de registro cierra el 3 de junio.

Después viene el proceso de revisión que se realizará en las oficinas de Ocean Garden en San Diego, California; esto nos tomará unos 40 días, y tenemos fecha para recibir las propuestas el 18 de agosto. En lo que se validan a los postores ante la Comisión de Competencia, para que no haya monopolio, calculamos que el fallo lo estaremos dando el 19 de septiembre.

¿Cuánto vale?

Todavía no tenemos el precio, estamos buscando maximizar el retorno para Bancomext en esta venta. Estamos buscando varias cosas, el objetivo principal es que el esquema está diseñado de tal forma que estamos cuidando que la empresa continúe en marcha una vez que se venda, esa fue la prioridad en este proceso.

¿El Consejo Mexicano del Camarón se podría quedar con la empresa?

La intención es que participen, que se organicen y participen. Pero por lo que pretendemos recuperar, obviamente no está al alcance de todos, entonces necesitan organizarse para hacer una buena oferta.

 

RECUADRO 3

El mercado

del camarón

 

El camarón ocupa el segundo lugar en la industria pesquera mexicana, al producir un promedio de 50 mil toneladas anuales; de esta cifra, el 65 por ciento se exporta principalmente a Estados Unidos.

Algunas estimaciones señalan que en México hay unas 250 granjas productoras de camarón, la mayoría instaladas en los estados de Sonora y Sinaloa, que contribuyen con el 50 por ciento de la producción total.

Entre las firmas más representativas, destaca la Asociación de Organizaciones Acuícolas del sur de Sonora, presidida por Miguel Ángel Castro, el consorcio de Jorge Mazón, y Aquaproductiva, propiedad de Hugo Camou.

Estas compañías junto con otras 25, constituyeron en 2003 el Consejo Mexicano del Camarón, encabezado por José Antonio Díaz Martínez, actual titular de Ocean Garden. Datos del Consejo señalan que el 80 por ciento de su presupuesto disponible se destina a promover el producto en el mercado estadounidense.

En las últimas dos décadas, el consumo del camarón ha registrado un crecimiento de entre dos y tres veces a nivel internacional. La paraestatal Ocean Garden mantiene su liderazgo en la comercialización de productos pesqueros de alta calidad (camarón, langosta y abulón) en Estados Unidos y Asia.

La empresa cuenta con oficinas corporativas en San Diego, California y en la ciudad de México, y tiene puntos de venta en Nueva Jersey, Los Angeles, Dallas, Atlanta, San Francisco, Chicago y Seattle. Además, cuenta con agentes en Hawai, Québec, Hong Kong, Taiwán y Singapur.

RECUADRO 4

La accidentada

historia de Ocean Garden

En mayo de 1957, un grupo de armadores mexicanos constituyeron, en el estado de California, Estados Unidos, la compañía Ocean Garden Products, Inc., cuyo objetivo fue el de comercializar camarón nacional en el país del norte.

Sin embargo, el sueño de los productores se frustró pronto. En 1961, las incontenibles deudas eclipsaron la empresa y Banca Somex –hoy extinta– absorbió sus intereses y acciones. Tres años más tarde, Ocean Garden se transformó en una entidad paraestatal y su consejo de administración se integró exclusivamente por mexicanos.

Por decreto presidencia, en 1971 el gobierno federal creó Productos Pesqueros Mexicanos (PPM), consorcio que integró a todas las empresas estatales referentes a la actividad pesquera, entre las cuales se encontraba OGP.

Pero el 11 de noviembre de 1988, la entonces administración de Miguel de la Madrid Hurtado decidió liquidar PPM, y las acciones de OGP fueron transferidas a EASA, hasta 1996, cuando fueron nuevamente transferidas pero al Banco Nacional de Comercio Exterior.

Entre los objetivos institucionales de Ocean Garden, destaca la comercialización de productos pesqueros en forma s