Belice, un socio disponible en el Mar Caribe
Nydia Egremy
El vecino anglófono confía en mejorar sus relaciones y nivel de inversiones con el primer país iberoamericano que al independizarse le tendió la mano hace ya 24 años. La oferta está abierta en Energía, Turismo, Comercio y Educación. ¿Habrá respuesta?
México y Belice con una historia común en el pasado, apuestan en el siglo XXI a expandir esa relación. "El gobierno de México ha sido muy generoso con el de Belice en una relación muy digna y hay una gran hermandad entre los dos pueblos", expresa el embajador beliceño Salvador A. Figueroa.
Tras la independencia de Belice el 21 de septiembre de 1981, México fue el primer país en establecer relaciones diplomáticas y el segundo después del Reino Unido en acreditar un embajador.
Para el diplomático beliceño, en la actualidad el mayor desafío en la relación bilateral radica en buscar un equilibrio comercial, pues "por cada 40 dólares que los beliceños gastan en México, éste gasta un solo dólar en Belice y esto no puede continuar porque somos un país pequeño.
Aunque busca la "forma de generar un mejor balance entre nuestros países" reconoce que no es tarea fácil.
"La diferencia con México es que las empresas mexicanas piensan en grande y Belice es pequeño. Nunca me he podido explicar nunca cómo tenemos inversión estadounidense, canadiense, europea, guatemalteca, china y nada de México y la única explicación que tengo-aunque he tratado de promover a Belice entre empresarios- es que representa un mercado tan pequeño que los mexicanos tienen poco interés."
Tímidos negocios
Figueroa, también decano del cuerpo diplomático acreditado en nuestro país, da como ejemplo que hasta hace poco era muy difícil vender los mariscos de su país al mercado mexicano "y estamos a cinco horas de Cancún y podemos enviar langosta, camarones, pescado fresco pero compran en Costa Rica y lugares más lejanos."
Fue la gestión exitosa de los empresarios de ambos países la que consolidó una negociación para tener acceso a este mercado. Cabe destacar que aquí no se trató de una gestión gubernamental.
En la búsqueda de recursos energéticos para esa nación, destaca el embajador que Belice fue el primer país centroamericano en solicitar al gobierno mexicano para introducir la marca Pemex en la zona para que compita con los monopolios del petróleo mundial.
"Eso es importante porque en la región vivimos tiempos muy difíciles con el precio de la gasolina y creemos que quizás esto nos ayude". Sabe que Pemex ya visitó dos veces Belice y aunque hay muy buena voluntad el trámite ha demorado demasiado porque los obstáculos son muchos".
¿Cuáles? Se le pregunta. "Son asuntos internos de México, pero somos optimistas" y reseña que hace unas semanas se instaló un grupo parlamentario de amistad Belice-México y reiteró a los legisladores la solicitud de apoyo.
Desafortunadamente, la balanza comercial entre los dos vecinos no es óptima. "Ahora hablamos de 200 millones de dólares que gasta Belice en México y los gastos mexicanos en Belice (puedes hacer un cálculo, está de 40 a 1), lo que calificó como poco.
En la frontera, "lo que encuentras ahí es que diario tienes beliceños yendo a Chetumal, Bacalar, Mérida, Cancún para ir a las clínicas, a hacer sus compras, de vacaciones. Además, 80 por ciento de los autos en el estacionamiento del nuevo centro comercial Las Américas de Chetumal, son de Belice", observa el embajador Figueroa.
-¿El Tratado de Libre Comercio con Centroamérica beneficiaría a Belice?
Belice no participa. Ahí investigamos la posibilidad de un tratado bilateral con México pero Belice produce poco, somos un país de servicios más que de producción industrial.
-¿El Plan Puebla-Panamá (PPP) revertirá el desequilibrio comercial entre México y Belice?
"No, porque los países tienen el derecho de aceptar o rechazar los proyectos en que quieren participar. Si hay uno en el PPP que no nos conviene, simplemente no participamos.
"Belice es el país que participa menos en ese plan, aunque va a las reuniones. El puente que construimos con México viene del impulso del PPP y es una conexión más a Guatemala. Rechazo que sea una amenaza al medio ambiente".
En su opinión, el Puebla-Panamá "tiene más sentido que carreteras y conexiones de electricidad, es prevenir problemas de salud, de cooperar entre las fronteras. Si un país tiene problema de dengue, entonces prevenir y enfrentar conjuntamente ese problema así como promover los asuntos de los indígenas".
-¿Cómo aprecia Belice la pasada cumbre de países Árabes-Sudamérica pese a problemas de distancia?
"Hay interés de Medio Oriente en Belice. Para nosotros sería una gran noticia, quisiéramos inversión de ahí pues hay buena relación y además tenemos que romper esa imagen de los árabes -que no es real y es muy lamentable porque son gente decente, hábil, inteligente, una cultura impresionante- y buscar lo que tenemos en común para que esos mitos desaparezcan."
Describe el embajador que la política de su país considera que el primer paso debe ser buscar la paz entre Palestina e Israel y establecer un estado soberano, independiente de Palestina y luego seguir con enlaces económicos y comerciales, "pues sin eso no hay condiciones."
Sobre Said Musa, el primer ministro beliceño de origen palestino, el embajador asegura que existe una gran presencia árabe en su país. "Pero primero somos beliceños y su sociedad es muy diversa para un país tan pequeño: tenemos árabes, afrobeliceños, menonitas, chinos, hindús, algunos judíos y la verdad nos llevamos muy bien."
Turismo
El embajador admite que la promoción turística de su país se ha dirigido hacia Cancún y Mérida para tener acceso a los europeos. "Belice, como México, tiene un 'Mundo Maya' y por fín ya están llegando", expresa complacido.
Desde su perspectiva, muchos mexicanos no visitan su país porque eligen viajar a Guatemala a donde se comunican en su idioma, y explica que tras la oleada de refugiados centroamericanos en Belice (en los años 80's) el español es la segunda lengua y 50 por ciento de la población es bilingüe.
Otra limitante para el turismo mexicano es la falta de una ruta aérea directa del Distrito Federal hacia Ciudad Belice, pues se hace escala en Chetumal y de ahí hacia las zonas turísticas de Belice, a su zona libre y casinos. Si bien sólo bastan dos horas por carretera de Quintana Roo a la capital beliceña, la afluencia de mexicanos no es la deseada.
En la frontera común existe un importante flujo de personas, vehículos y mercancías y entusiasma la posibilidad de que se concluya este fin de año el puente que reduce la distancia entre los dos países que beneficiará al turismo el flujo de mercancías y al tránsito vehicular.
Crítico de una parte del concepto 'Mundo Maya' pregunta: "¿para quién ha sido exitoso?, ¿para los hoteleros?, ¿ha llegado a los mayas?". Desde su óptica, la promoción del etnoturismo contrasta con Mundo Maya porque sí se establece un diálogo con los líderes indígenas y las etnias.
"No olvidemos que en Centroamérica hay muchas etnias que no son mayas como los carifuna -de Nicaragua, Guatemala y Honduras, una mezcla de africano con indígena con casi 200 años en la región y una cultura muy rica- y también tenemos que considerarlos.
Al promover el etnoturismo sí vamos a establecer sitios turísticos en Belice, Honduras, Guatemala y México, que los indígenas y etnias participantes como socios de cualquier desarrollo de proyecto. Pueden ofrecer tierras como inversión e incluso su cultura. Lo que no queremos es poner más hoteles y que los indígenas sólo sean los sirvientes, queremos que sean gerentes, dueños, participantes."
Opina que el PPP sí considera esa visión y que en las dos Conferencias Indígenas celebradas en Belice y Honduras se buscó una relación más amplia con las comunidades de la región para que participen como inversionistas o en tours, pues tienen el conocimiento de la zona.
México ingresó en marzo al Acuerdo de Seguridad y de Prosperidad de América del Norte ¿cómo lo aprecia Belice?
- Tenemos que cuidar la soberanía de cada país. Tenemos que estar muy conscientes de que esos tratados no van más allá de lo necesario, eso es algo muy importante. Creo que México lo reconoció así.
-¿Existe algún acuerdo sobre seguridad entre Belice con México?
Hay algunos acuerdos de hace tiempo, como el diagnóstico anual de la frontera, el de intercambio de ríos, la cooperación en prevención del narcotráfico, en protección del medio ambiente por el río que nos divide y también por firmar un tratado de límites que nunca hemos tenido y para nosotros es muy importante.
Ambos países además tienen pactos para prevenir el tráfico humano y anualmente renuevan el intercambio académico entre estudiantes beliceños y mexicanos.
-¿Con Guatemala cuál es el punto más difícil?
"Está estancada la negociación. Los guatemaltecos no reconocen la frontera. Hace cuatro años negociamos en la Organización de Estados Americanos (OEA) y hubo recomendaciones y pensábamos que era la solución.
"Lamentablemente los guatemaltecos se negaron a cumplir con los acuerdos y ahora Belice piensa que si la OEA no logra una solución quizás la única forma sea en la Corte Internacional de la Haya.
"Como Guatemala no reconoce la frontera, sus campesinos la traspasan para establecerse en la reserva forestal de Belice que es casi 50 por ciento y aunque tenemos mucha simpatía por ellos, cortan el bosque, talan, siembran y queman milpa cuando ni siquiera nuestros ciudadanos pueden asentarse ahí.
"Son más de 200 años que tenemos esa línea fronteriza, hace 24 años de la independencia. Lamentablemente todo Centroamérica tiene problemas territoriales, es anacrónico; si queremos hablar de integración con el Plan Puebla Panamá, es difícil fomentar confianza de inversionistas, pues no pondrán su dinero en donde hay inseguridad o comprar terrenos en otro país para que luego otro lo reclame"
Y concluye el entrevistado con un rotundo: "No es ya problema de Belice o Guatemala sino un problema para el desarrollo."
Belice y el Caribe
Belice es un país anglófono producto del colonialismo británico y al mismo tiempo pertenece a la comunidad caribeña. Incluso en un tiempo Jamaica fue gobierno.
“Ahora tratamos de enfrentar esa realidad a pesar de que nuestra historia y nuestras raíces por una parte son caribeñas, geográficamente somos centroamericanos. Es más fácil hacer negocios con México, Guatemala, El Salvador y Honduras que con Jamaica y Barbados que están más lejos.
Tratamos de buscar un balance entre esa relación histórica con el Caribe porque dependemos mucho políticamente. Nuestra asociación con el CARICOM es muy importante -como con los enfrentamientos con Guatemala, el Caribe nos ha apoyado- y no vamos a romper eso pero al mismo tiempo reconocer que aquí estamos y no hay manera de olvidar eso.
Con México, compartimos el Mar Caribe y es importante porque nos preocupa, por ejemplo, cuando por ahí se transportan armas y deshechos nucleares que nos afectan si hay un accidente. Además, todos vivimos del turismo y sostenemos que también del Caribe.