Balance de un sexenio
Eduardo Sojo, responsable de la Oficina de la Presidencia para las Políticas Públicas parece tener todas las respuestas en torno a los logros económicos del gobierno de Vicente Fox. Desafía a los críticos de escritorio y asegura contar con evidencias de cómo un país con estabilidad financiera, como el que deja el gobierno panista, está listo para iniciar el crecimiento y la generación de empleos.
Economista, egresado del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Eduardo Sojo es, sin duda, uno de los pocos "super asesores" de Vicente Fox que, al término de la gestión panista en el gobierno federal, permaneció en su cargo, aunque siempre se pensó que el también experto en estadísticas se convertiría, sin mayor problema, en el titular de alguna dependencia como la Secretaría de Economía y hasta de organismos independientes como el Banco de México.
Sojo, no obstante, prefirió enarbolar la defensa de las reformas estructurales y promover los cambios al régimen de pensiones del sector público.
En la recta final, el balance para Fortuna corre a cargo de Eduardo Sojo, considerado uno de los hombres más cercanos al presidente Vicente Fox.
Para el funcionario, la importancia del trabajo realizado por los panistas en el gobierno federal radica en la estabilidad que conservan los mercados financieros. En esta ocasión, dijo Sojo recientemente ante representantes de la comunidad bursátil del país, "no fue necesario reconstruir un país", tras una crisis cambiaria o una embestida de tasas de interés.
Durante la conversación, sin embargo, Sojo, maestro en Economía por la Universidad de Pensilvania, define así los pasos de los próximos meses rumbo al término de la administración panista pero sobretodo los compromisos para evitar que la economía se contamine del intenso ambiente político que se vivirá en los próximos meses:
"Creo que lo que se ha hecho y lo que nos falta por hacer en los próximos ocho meses, es garantizar un entorno económico que permita que el resto de los temas políticos electorales se desarrollen con tranquilidad, que la economía no sea una preocupación para los temas políticos, sino que sentemos las bases para que la transición en materia económica sea mucho más tranquila, de tal forma que los procesos electorales se vean con normalidad. Ahí cuenta mucho lo que ya se hizo: tener los dos equilibrios fundamentales de la economía, el equilibrio fiscal en donde vamos en línea para cumplir los compromisos del Presidente Fox de llegar a un equilibrio al 2006 y el equilibrio de las cuentas externas que, normalmente, lo medimos con el déficit de cuenta corriente y, particularmente, como estamos financiándolo, con recursos de largo plazo por inversión extranjera directa, cosa totalmente diferente a lo que teníamos en el 94. La deuda pública en niveles de plazos y vencimientos que no habíamos tenido en nuestro país; lo que estamos haciendo en estos meses es lo que ha dicho el Secretario de Hacienda buscar aprovechar todas las oportunidades del mercado para no tener vencimientos de deuda importantes en el 2006".
"La italianización de la economía" fue uno de los conceptos que acuño Sojo durante estos años en el gobierno federal para explicar cómo los procesos económicos lograron aislarse del ambiente político. La frase, sin embargo, quedaría en duda cuando los mercados bursátiles y cambiaros resintieron los efectos del juicio de desafuero en contra de Andrés Manuel López Obrador.
Necesaria pero no suficiente
Los logros en materia de estabilidad son, a juicio de Eduardo Sojo, un gran avance pero, sin duda, reconoce, insuficientes para hacer frente a las necesidades del país.
"El peor enemigo para la población de menores ingresos es la inestabilidad, fueron los periodos constantes de inestabilidad, los procesos inflacionarios los que nos llevaron a tener estos niveles de pobreza, estas caídas que tuvimos con los trabajadores. Pero es cierto que la estabilidad es una condición necesaria, pero no es una condición suficiente", concede Sojo a los críticos del gobierno foxista.
Sin embargo, revira: "Tratamos de demostrar que se va a entregar un país mucho mejor que el que teníamos en el año 2000. En el año 2000, en materia de pobreza tenemos que la pobreza alimentaría que, para nosotros es la pobreza extrema, representaba un 24 por ciento de familias en pobreza extrema, equivalentes a 24 millones de personas, este indicador bajo a 20 por ciento para el año 2002 y nosotros pensamos que va a seguir bajando".
Las estimaciones de Sojo indican que la pobreza alimentaría bajará de 24 a 16 por ciento en solo seis años, el gobierno foxista había logrado abatir la pobreza extrema para una tercera parte de la población que sufría de pobreza alimentaria en el 2000.
Para lograr estos índices, dice Sojo, fue muy importante el programa Oportunidades, retomado de la administración de Ernesto Zedillo pero creado durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, pues se consideró que se trataba de un esquema con los incentivos correctos: a las familias se les da un subsidio siempre y cuando lleven a los niños a la escuela o al doctor, y el tema del seguro popular que va a corregir un grave problema de atención médica, pues los gastos del bolsillo pueden poner en crisis a una familia que no cuenta con atención hospitalaria en el IMSS o ISSSTE.
No obstante, Sojo admite que en México aún padece de altos niveles de pobreza, pues si bien la pobreza bajó entre el 2000 y 2002, ha sido resultado del exponencial crecimiento en el envío de remesas de mexicanos que emigran a Estados Unidos pero también por las políticas asistencialistas impulsadas durante los gobiernos recientes.
Empleo, talón de Aquiles
De la mano con la política social, dice Sojo, la política económica tiene que proporcionar a un país empleos suficientes y bien remunerados para sus habitantes. Sin embargo, la gran crítica al gobierno foxista ha sido el desempleo. Las respuestas, no obstante, están en el futuro:
"Armamos una política que va a brindar frutos importantes a nuestro país en el mediano plazo, por ejemplo, todo lo que se ha hecho en materia de banca social, todo lo que se está haciendo con las cajas de ahorro las cajas populares", dice el Coordinador de Políticas Públicas del gobierno federal.
Los efectos y resultados del desarrollo de la banca popular aún no se perciben en la economía. No obstante, las cifras del esfuerzo comienzan a dar forma a este proyecto de financiamiento para pequeñas empresas:
"El año pasado cerramos con seis millones 600 mil cuentas en toda esta banca social y nuestra meta es terminar con poco mas de nueve millones de cuentas para llevar los servicios financieros a toda la población, para que tengan la forma de ahorrar, pero al mismo tiempo tengan las posibilidades de pedir un crédito para iniciar un negocio, de la mano va lo que estamos empezando con Hernando de Soto (economista peruano) para asegurar que todos los trámites que tenemos en el país a nivel de los tres órganos de gobierno permitan a todos participar en el circuito de la economía y no tengamos esta economía informal".
Desde un principio, el tema del empleo, lo planteó la Secretaría de Hacienda en el Programa de Financiamiento para el Desarrollo. Para el cierre de este año, la expectativa de los analistas es que se generen 400 mil empleos asegurados en el IMSS; pero Sojo dice que la economía puede generar muchas más fuentes de trabajo:
"Lo que tenemos que pensar es que pasaría sino existiera estabilidad económica. Cuando hemos perdido la estabilidad económica, se ha incrementado la pobreza de manera brutal, se ha perdido capacidad adquisitiva los trabajadores y la oportunidad de que los empresarios inviertan porque no saben cuál será el precio de sus productos en la semana siguiente y no sabrán el nivel de las tasas de interés con el que van a pagar sus prestamos el año siguiente. Entonces el no tener estabilidad genera desempleo, incertidumbre, pérdida del poder actuarial y elevación en los niveles de pobreza, digamos el tema de la estabilidad no es el enemigo sino el amigo de una economía mas sana, pero no es suficiente entonces necesitamos darle los elementos que se requieren: cambios legislativos, sin duda como la reforma en materia energética, en materia laboral, la reforma fiscal para tener más elementos. Son tan importantes que cualquier gobierno responsable debe seguir insistiendo en sacar estas reformas. Sin embargo hay que ser realistas y ojalá me equivoque".
Pensiones: bola de nieve
De no concretarse la reforma a las pensiones del sector público, el gobierno de Vicente Fox concluirá su administración con un déficit de caja, un déficit público de 34 mil millones de pesos que se compara negativamente con el faltante por 16 mil millones de pesos con los que se inició el gobierno panista.
Tan sólo el déficit actuarial que generan las pensiones de los trabajadores del ISSSTE, rebasa el Producto Interno Bruto de un año, es más, significa el 120 por ciento del monto que genera la economía.
Las evaluaciones de la oficina de Eduardo Sojo indican que prácticamente el gobierno ya no cuenta con recursos para el pago de pensiones.
A este déficit es necesario sumar el de Pemex y el de la Comisión Federal de Electricidad, la banca de desarrollo y el de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro así como las pensiones de los gobiernos municipales y estatales.
En la banca de desarrollo, dice Sojo, cuesta más mantener a los jubilados que financiar los salarios del personal en activo.
Como se recuerda, Eduardo Sojo presentó a los gobernadores que participan en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) una propuesta para reformar el sistema de las pensiones públicas, proyecto que después pasó al Poder Legislativo, en donde aún se analiza a través de mesas de consulta con sindicatos del sector público.
Por ello, ante la falta de las reformas estructurales, el gobierno federal tuvo que reducir el gasto hasta en 60 mil millones de pesos vía la reducción de trabajadores del sector público y otros gastos administrativos. El gobierno federal disminuyó la burocracia en 165 millones.
Entre los logros de la administración foxista, Sojo también menciona a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, a la cual califica como "la madre de todas las políticas públicas", ideal para combatir la corrupción, pues se trata de una herramienta fundamental para la rendición de cuentas.
Sobre el tema de los fideicomisos, impugnados por reservar su información al amparo del secreto bancario, Sojo insiste en la necesidad de no satanizar esta decisión, pues se toma en línea con las leyes en la materia. Menciona también algunos de los fideicomisos impulsados por el gobierno foxista como el Fondo de Inversión en Infraestructura (FINFRA), el cual permitió que, a través de alianzas entre compañías y el gobierno federal se desarrollara infraestructura en todos los niveles.(Miguel Badillo/Claudia Villegas)
Adelantarán encuesta sobre pobreza
La Secretaría de Desarrollo Social solicitó al INEGI que se adelante el levantamiento de la encuesta Ingreso Gasto- cuyos resultados se han convertido en los principales indicadores sobre la pobreza en el país- correspondientes al periodo 2004-2006, con el propósito de evaluar los programas contra la marginación aplicados durante la gestión del gobierno panista antes de que concluya esta administración.
El oficio enviado por la Sedesol al INEGI establece que la dependencia pretende evaluar los resultados de los programas asistencialistas aplicados por el gobierno foxista un año antes de lo que tradicionalmente se realiza con fecha al 15 de junio del 2006, apenas unas semanas antes de los comicios en los que se renovará el Poder Ejecutivo.
La Junta de Gobierno del INEGI que preside Francisco Gil Díaz está analizando la propuesta y evaluando si se contaría con los recursos para adelantar esta encuesta. De aprobarse, la capacitación se iniciaría en las próximas semanas; el levantamiento se realizaría entre agosto y noviembre de esta año; la captura de diciembre a febrero del 2006 y el procesamiento tendría lugar entre marzo y mayo del próximo año.
De esta forma, el INEGI estaría en posibilidad de dar a conocer la última Encuesta Ingreso Gasto del gobierno foxista el 15 de junio del 2006, luego de que la administración panista ha dado a conocer que durante estos cuatro años la pobreza extrema ha disminuido en 16 por ciento mientras que la pobreza alimenta ha pasado de 42.4 a 34.8 por ciento.(Claudia Villegas)
Amenaza la desigualdad
La desigualdad social se está convirtiendo en un problema mucho más grave y peligroso que los crecientes índices de pobreza que mantienen a más del 20 por ciento de la población en pobreza extrema y al 50 por ciento sin condiciones para alcanzar una vida digna, asegura Rodolfo de la Torre, presidente del Comité Técnico para la Medición de la Pobreza que evalúa los resultados de la Encuesta Ingreso Gasto de los Hogares Mexicanos que presentará el INEGI.
En entrevista, el también académico e investigador de la Universidad Iberoamericana consideró que, lejos de reducir los problemas de desigualdad social y en el ingreso de la población, durante las últimas dos décadas el crecimiento de la economía ha provocado que se incrementen las diferencias entre pobres y ricos ante la ausencia de programas dirigidos a combatir este problema que se refleja ya de manera directa en los niveles de violencia y criminalidad.
Aunque De la Torre indicó que, de forma muy moderada la economía ha comenzado a crecer, esta dinámica no se vincula con un mayor bienestar sino con mayor desigualdad. Así, con esta paradoja de lo que representa el crecimiento de la economía, dijo el investigador, en materia de pobreza se deben analizar las fuerzas que actúan en sentido contrario.
"Desafortunadamente, en las últimas dos décadas lo que se ha observado es que cuando la economía crece, se recupera, aumenta en mayor proporción los ingresos de los estratos más ricos. digamos un leve aumento de los ingresos de los más pobres, esto significa que al final observamos mayor desigualdad", indicó el especialista.
De la Torre lamentó que el gobierno federal no cuente, como sucede con los programas asistencialistas para combatir la pobreza, con esquemas y programas claros para reducir la desigualdad en la economía, por lo que las diferencias entre la población rica y los grupos pobres serán el problema más persistente de la economía durante las próximas décadas pero también el más grave porque está asociado directamente con problemas de violencia. (Claudia Villegas)