Vivimos tiempos en los que al parecer conceptos como la democracia y la libertad están “sobrevaluados” y utilizo este término en el sentido de que les otorgamos un valor material por encima de su verdadero valor en tanto capacidades pertenecientes a los hombres y las mujeres. En mi opinión tanto una como otra son más bien efectos de diferentes acciones que somos capaces de realizar por el simple hecho de pertenecer a la especie humana. Ahora que en nuestro país nos acercamos a las elecciones Federales de diputados que integrarán la  LXIII Legislatura del Congreso de la Unión de México y elecciones estatales de aquellas entidades que corresponden al cambio de gobierno en el 2015, somos bombardeados como sociedad, a través de los medios masivos de comunicación de las maravillas que supone ser un país en democracia y libre.

1.-LarissaGuerreroF140

Sin embargo, en lo particular, no puedo dejar de ser crítica y pensar como abogado del diablo ante la propaganda que gira alrededor del instituto nacional electoral y  los diferentes partidos. Lo primero que me viene a la cabeza es que estamos siendo altamente manipulados, en la medida en que la mayoría de los mexicanos no fuimos ni hemos sido correctamente educados o alfabetizados en términos de política, gobierno, instituciones o ciudadanía. Mi preocupación principal es que a través de esta propaganda estamos entendiendo todo al revés.

En un primer sentido se define a la democracia como  una forma de  gobierno en el que el poder supremo le corresponde al pueblo, en donde el pueblo ejerce dicho poder por medio de agentes que él mismo elige.  Diría Abraham Lincoln se trata del gobierno “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. La democracia no es algo nuevo, se trata de una forma de gobierno que se aplica desde hace ya 2600 años específicamente en Atenas, Grecia.  La democracia en efecto quiere decir poder y pueblo (demosy  kratos), y aunque esto no es una clase de historia conviene comprender cómo es que surge este concepto. La constitución de los atenienses contiene la formación y la evolución de la democracia como forma de gobierno, al parecer Solón es el padre de la democracia moderada a partir de la cual ha fue evolucionando en Atenas hasta las formas que conocemos hoy en día. Para Solón la democracia en un inicio suponía un poder oligárquico, conformado por el Consejo del Areópago, a través de la elección de los magistrados mediante una justicia popular elegida por un sorteo abierto a todas las clases, con la cual el pueblo retenía su poder soberano. Lo anterior en realidad suena muy complejo pero hay que entender que en esos entonces la democracia estaba haciendo sus primeros “pininos”.  Más tarde Clístenes quien es considerado el verdadero padre de la democracia puesto que para él la introducción de una mayor participación del pueblo era mejor para la democracia, cabe señalar que por pueblo comprendían las clases sociales bajas y no las aristocráticas. Es así que en la democracia de Clístenes se logran reformas sociales y políticas,  sin embargo el Areópago seguía teniendo el poder. Posteriormente Efialtes quitó al Areópago sus funciones claves y las entregó al Consejo de los quinientos, a la Asamblea y a los jurados populares. Lo importante a mi parecer es el giro radical que va de la oligarquía a entregar el poder a los jurados populares, lo cual no me parece mal si consideramos un supuesto básico; que el nivel de educación, conocimiento y capacidades sobre la legislación, la vida moral y la vida política tanto en unos como en otros sea equivalente. Y me parece que ese es un punto bastante crucial en toda democracia, que el pueblo en su mayoría carece de educación en un sentido amplio. Curiosamente podemos afirmar que no hay democracia y no se puede sostener una verdadera democracia desde la ignorancia, puesto que la ignorancia impide y excluye a las personas a ejercer una vida democrática, y esto ya parece un trabalenguas que intentaré explicar.

La vida democrática tiene como un primer principio participar, y la participación implica saber exigir lo que es bueno para la sociedad. Cuando somos ignorantes la pregunta es ¿cómo sabemos que es lo que es conveniente para todos? O peor aún ¿cómo podremos demandar o pedir algo que ni siquiera nos damos cuenta que nos hace falta o que está incorrecto? La ignorancia no sabe hablar, no sabe expresarse, no sabe argumentar, no sabe participar. Finalmente la ignorancia no nos permite ejercer la libertad en plenitud. Y sin libertad no hay democracia. La propaganda que escuchamos actualmente nos quiere convencer de que por ser un país en democracia somos libres de elegir lo que queremos, pero en realidad es al revés: porque somos libres podemos ejerce la democracia. La democracia es en el fondo una serie de ideas y principios sobre la libertad, es decir la democracia es la institucionalización de la libertad, a partir de la cual se ha sistematizado en una serie de ejercicios políticos, lineamientos que promueven y  protegen nuestra libertad para actuar dentro de un marco de legalidad que no es otra que “El reconocimiento de que todos los miembros de la familia humana tienen una dignidad intrínseca y gozan por igual de derechos inalienables es el fundamento de la libertad, la justicia y la paz en el mundo”, tal y como está escrito en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de las Naciones Unidas. La democracia es el conjunto de valores, actitudes y prácticas basadas en principios fundamentales que son pertenecientes a toda cultura, sociedad, religión, etc. Y una vez dado lo anterior en un segundo momento la democracia se comprende como una forma de gobierno en la que los ciudadanos o sea el pueblo, ejercen el poder y la responsabilidad cívica a través de la elección de sus gobernantes quienes los representan, y lo que representan son las peticiones, demandas y exigencias que en sociedad se tienen en pro del bien común. Esta participación no solo es un derecho sino que es también una obligación moral en orden a defender la libertad y los Derechos Humano.

¿Es la democracia algo casi irreal o utópico? O ¿es la democracia una construcción en proceso? ¿Cómo debemos entenderla? ¿Por lo que ha sido en la historia, por lo que debería de ser? Definitivamente se trata de una cuestión muy compleja y problemática de abordar. En mi opinión la democracia debe ser hoy en día una noción holística que se defina por dos aspectos fundamentales: la participación y la inclusión, lo que supone claramente que uno de los principales valores de la democracia han de ser la solidaridad y la justicia. Y como siempre en lugar de resolver el tema que trato, me quedo con más preguntas y más dudas por resolver.

Ideas y Valores

Por Larissa Guerrero

@laruskhi

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